2

Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza.

1

Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza.

2/1/21

MEMORIA Y FUTURO

 

Cada uno de nosotros hace cuentas de pasado y conjetura un álgebra posible del futuros. Por nuestra cabeza pasa un loop los momentos álgidos, celebratorios y tristes. Todos entremezclados. Todxs brindamos por seres queridos. Algunxs, antes de la hora señalada, pasan frente a algún espejo para hablarse en la intimidad de lo que necesitan silenciar o no se atreven a compartir... 

13/10/20

¿HUYAMOS... Hacia la DERECHA?

 
 

     Las explicaciones fluyen como si de un jubilado sentado en el banco de la plaza vinieran, pero no son aceptables si quien las enuncia es el Presidente, porque millones de compatriotas tienen hambre, lo pasan muy mal, sin embargo sólo se atienden las demandas de la clase media... 

26/7/20

HÉCTOR GERMÁN OESTERHELD, EL ETERNAUTA



Un coleccionista de sonidos de Mar del Plata, compra unas cintas y las escucha para encontrar tesoros, perlitas, notas o reportajes de personalidades de distintas épocas.

Es su hobby.

De pronto descubre un reportaje que le hacen a Héctor Germán Oesterheld, y lo selecciona y aparta.

Busca el teléfono de sus nietos Martín Miguel Mórtola y Fernando Araldi y los llama dándoles la nueva.

¡Apareció un reportaje a su abuelo! (se entusiasmó)

¡Es que hay muy pocos registros de la voz de Héctor!

8/6/20

EL DESASTRE PERFECTO según NAOMI KLEIN



La periodista Naomi Klein, autora de libros como «No Logo» y «La doctrina del shock», analiza en esta entrevista con Vice las especulaciones en torno a la pandemia, el rol de Estados Unidos y cómo salir de la emergencia diaria para pensar más acá de la vida: 

«Lo que un momento de crisis como este revela es la interrelación entre nosotros. En lugar de acaparar y pensar en cómo puedes cuidarte a ti mismo y a tu familia, puedes hacer un cambio y pensar en cómo compartir con tus vecinos y ayudar a las personas que son más vulnerables».

25/5/20

BOUDOU: "CUANDO PASE EL TEMBLOR"





... La desgracia de un mundo donde el 1% de la población produce burbujas financieras porque ya no sabe en que gastar, mientras grandes mayorías no pueden resolver las cuestiones mínimas de subsistencia y las clases medias se ven sobre-endeudadas y restringidas es inaceptable...


10/5/20

LOS DUEÑOS DE LA GRIETA



En las primeras semanas de la cuarentena, cuando el temor a contagios y a muertes masivas por el coronavirus dominaba el espacio público, hubo un clima de tenue convivencia política con los poderes fácticos.

Con la pandemia hubo una tregua inicial sobre la disputa estructural que existe acerca del rumbo de la sociedad argentina, vulgarizada con la palabra "grieta".

En esa breve pausa, con la comunión de aplausos en los balcones a las 21 horas, las palabras solidaridad, unión y colaboración se repetían en medios de comunicación. Había una sociedad de intereses con el objetivo de cuidarse para cuidarnos entre todos.

¿Qué sucedió a los pocos días para que se alterara esa alianza social? ¿Por qué se volvió a agitar "la grieta"? ¿Por qué medios, analistas y políticos conservadores volvieron a intervenir en el espacio público con una elevada carga de violencia simbólica?

1/5/20

RAMONET: CAPITALISMO Y PANDEMIA



Coronavirus: La pandemia y el sistema-mundo

Todo está yendo muy rápido. Ninguna pandemia fue nunca tan fulminante y de tal magnitud. Surgido hace apenas 100 días en una lejana ciudad desconocida, un virus ha recorrido ya todo el planeta y ha obligado a encerrarse en sus hogares a miles de millones de personas. Algo sólo imaginable en las ficciones post-apocalípticas…

A estas alturas, ya nadie ignora que la pandemia no es sólo una crisis sanitaria. Es lo que las ciencias sociales califican de «hecho social total», en el sentido de que convulsa el conjunto de las relaciones sociales, y conmociona a la totalidad de los actores, de las instituciones y de los valores.

20/4/20

AMADO BOUDOU: "CONSTRUIR UN NUEVO ORDEN MUNDIAL"




EL CAPITALISMO DESAFÍA LA LEY DE GRAVEDAD, 
SIEMPRE DERRAMA HACIA ARRIBA...

Seamos serios: no existe riesgo cero, por eso es importante acompañar el esfuerzo del Estado en función de acotar y minimizar los efectos de la Covid-19.

También comprendamos que los sectores más vulnerables están desprovistos de recursos para enfrentar tanto la pandemia como la vida diaria mientras dure esta situación.

Por favor, hacia ellos los mayores esfuerzos.

La desigualdad sigue siendo el problema más grave de las sociedades y en circunstancias extremas se hace más visible...

13/4/20

MAURIZIO LAZZARATO: "El Capital Odia a Todo el Mundo"




Maurizio Lazzarato debate con el pensamiento del 68 y plantea las posibilidades del cambio global


En El capital odia a todo el mundo (Eterna cadencia), el sociólogo y pensador italiano Maurizio Lazzarato establece un debate profundo al interior de las corrientes filósoficas y biopolíticas que empezaron a generarse en el llamado pensamiento del 68. Plantea que en la actualidad no se trata de retomar lisa y llanamente el concepto de lucha de clases, sino entender que vivimos una era de luchas de clases, en sentido plural. En esta entrevista exclusiva Lazzarato evalúa la realidad mundial con énfasis en los países del sur sur y la evolución de la pandemia si se la dejara librada a la economía de mercado...

11/3/20

BIFO: "LA ERA DEL SUFRIMIENTO"




Franco Bifo Berardi combina la docencia como profesor de historia social de los medios de comunicación en la Academia de Bellas Artes de Brera (Milán) con la agitación cultural: creó el fanzine A/Traverso, Radio Alice —la primera emisora pirata de Italia— y la TV Orfeu, cuna de la televisión comunitaria en Italia.

En sus libros indaga cómo las tecnologías digitales están generando una mutación del ser humano y aceleran de forma tan vertiginosa el tiempo que no deja tiempo para la pausa, la escucha o la capacidad crítica ponderada. Cartografía un tejido social en el que, como en las shitstorm [una tormenta de mierda] de las redes sociales, los individuos se mueven por los estímulos de todo tipo que reciben sin tiempo para reflexionar, y donde reina el resentimiento identitario, la desertificación del pensamiento complejo y el autismo coral...

13/2/20

EL PENSAMIENTO DE SAMIR AMIN




Samir Amin, economista mundialmente conocido, explica la razón de la condición decadente de la economía moderna y da la receta de la salvación del imperialismo global...


20/10/19

EL DISCURSO DE LA DERECHA





La ofensiva que lanzó el propio Mauricio Macri desde su estrado en el “debate” presidencial del domingo pasado no fue espontánea, ni menos aún vinculada a la disputa electoral coyuntural.

La partitura fue escrita hace rato, pero ha sido necesario remozarla debido al cambio dramático que introdujo Cristina Fernández cuando anunció el lanzamiento de la candidatura presidencial de Alberto Fernández.

La partitura sostiene que el kirchnerismo es autoritario, antirrepublicano, peligroso para la libertad y la propiedad y filo-chavista. Y chorro, para la gente menos ideologizada...

12/6/19

"SE ROBARON TODO" Y OTROS MITOS INVENTADOS



    “El gobierno de Macri convirtió el cinismo en una forma de gestión”.
    • La política comunicacional de Cambiemos, dice el sociólogo Saúl Feldman, capturó el sentido común para imponer un nuevo sistema de valores.
    “Hay que oponerle una emocionalidad distinta, anclada en lo colectivo.”

10/6/19

MACRI Y EL SUBSUELO





La realidad económica es más previsible que la política. Tal como se escribió no solamente en este espacio, la reconstrucción del mega endeudamiento en moneda extranjera llevó primero a una crisis externa y a la recaída en el FMI y luego, con el Fondo adentro, a la vuelta de tuerca sobre el programa ortodoxo que condujo a la economía al subsuelo dónde hoy se encuentra...

20/11/18

«Poor We Do Not Want»



En mis clases siempre intento dejar claro qué es una opinión y qué un hecho, como regla elemental, como un ejercicio intelectual muy simple que nos debemos en la era post Ilustración. Comencé a obsesionarme con estas obviedades cuando en el 2005 descubrí que algunos estudiantes argumentaban que algo “es verdad porque yo lo creo” y no lo decían en broma. Desde entonces, sospeché que este entrenamiento intelectual, esta confusión de la física con la metafísica (aclarada por Averroes hace ya casi mil años) que cada año se hacía más dominante (la fe como valor supremo, aun contradiciendo todas las evidencias) provenía de las majestuosas iglesias del sur de Estados Unidos...
 

3/11/18

FMI, FAKENEWS y LAWFARE




“Ora, sou um ser humano, portanto, não sou perfeito” dijo Onyx Lorenzoni cuando todavía era diputado federal y admitió haber recibido una coima de cien mil reales. En el nuevo gobierno de Brasil, Lorenzoni será el ministro de la poderosa Casa Civil, según ya fue anunciado, aunque el derechista Jair Messias Bolsonaro se jactaba de que en su gobierno no habría corruptos...
 
 

28/8/18

LA SEGUNDA RESISTENCIA





Dado el incalculable daño causado a la República por este gobierno, la verdad es que la respuesta popular ha sido hasta ahora muy prudente. El desastre económico y social (hambre, desempleo, destrucción del sistema productivo y provisional, y de la educación, salud y ciencia) ha alcanzado niveles que jamás nadie imaginó. Pero el presente ominoso que vivimos -siendo doloroso y desalentador- no por eso ha vencido al pueblo argentino ni mucho menos.

Y tampoco lo doblega el circo periodístico, pletórico de fotocopias dudosas y sin pericias caligráficas, que ofrece arrepentimientos insinceros arrancados a fuerza de chantaje judicial. Con lo que las “confesiones” son truchas porque los dizque “arrepentidos” son corruptos perdonados a cambio de acusaciones verbales y sin pruebas, como si el deshonor se lavara con el agua bendita de Comodoro Pro. Y encima no deja de ser llamativo que en la lista de empresarios coimeros que se autoincriminan diariamente ante el sergiomoro argentino sigue sin ser citado el Sr. Franco Macri. Ausencia más que notoria, impresionante. A menos que sea el único hiperempresario que jamás ofreció ni cobró una coima.

Pero sí es verdad que la organización de la oposición se ha demorado, en parte por la velocidad, audacia y heterodoxia con que el oficialismo impone decisiones, a la vez que siembra cizaña y miente con descaro. No obstante lo cual, aunque llevó más tiempo del deseado, la organización popular empieza a ser visible.

Obviamente no es un proceso concluído y su evolución es lenta y probablemente será dolorosa, porque el más grave daño moral infligido a la república por este gobierno es el odio que instalaron, que es un odio de clases, un odio gorila que genera resentimiento en los subsuelos de la Patria y hoy opera con la misma ferocidad que en los bombardeos criminales de otros odiadores, los de junio de 1955, que de hecho son los mismos, reciclados, porque estos son hijos y nietos putativos de aquellos oligarcas, igualmente corruptos y violentos.

Por eso quizás sea pertinente hablar de una Segunda Resistencia. Que, como hace décadas, se está gestando y será una tromba, aunque quizás todavía no se vea clara porque aún es tiempo de apechugar y tomar impulso.

Quizás muchos jóvenes ignoren qué fue la Resistencia Peronista, nombre con el que la Historia Argentina recuerda el enfrentamiento a las dictaduras y gobiernos civiles instalados a partir del golpe de estado que el 16 de septiembre de 1955 derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón. Hasta el 25 de mayo del 73, cuando una gran victoria electoral llevó a la presidencia a Héctor J. Cámpora, fueron 18 años de lucha contra todos los gobiernos instalados mediante golpes de estado y elecciones con el peronismo proscripto.

Si hace décadas aquella Resistencia -que fue sindical, estudiantil, juvenil, barrial y cultural e incluso religiosa- tenía por objetivo el regreso de Perón al país y la realización de elecciones libres y sin proscripciones, la de hoy puede y debe ser mejor. Porque ya no es sólo peronista, ni kirchnerista solamente, sino que ahora hermana a todo el pensamiento nacional y popular, incluyendo a los muchos radicales que no se doblaron, a los socialistas de buena memoria que honran a Alfredo Palacios, a las organizaciones de la izquierda nacional y a decenas de colectivos que se plantan día a día frente a la canalla neoliberal, reclamando de manera pacífica el fin de este oscuro período de latrocinio y odio.

Es un pueblo el que se está plantando frente a los nuevos dictadores de este tiempo miserable. Es tiempo de optimismo, entonces, si como pensamos la Segunda Resistencia ha comenzado. Fragmentada y pacífica, pero consistente, ya se la ve en las calles, los muros, las fábricas, las plazas, los puentes. En el repudio y la puteada cada vez más sonoros. En los maestros y ahora en los estudiantes, una vez más vanguardia de resistencia. El universo sindical que con excepciones tiene vocación retardataria, se sumará más temprano que tarde. Y todo en paz, esta vez sin más armas que las ideas y principios libertarios, la convicción democrática y el anhelo de justicia, soberanía, trabajo y dignidad. Y con el sentimiento patriótico renovado, para enfrentar al coloniaje.

Esta Segunda Resistencia convoca a militantes de todos los orígenes, hermanados en el repudio a la mafia ejecutivo-judicial y en la comprensión de que el centro y eje de la cuestión pasa por una nueva Constitución Nacional. Lo que es buenísimo, más allá de que algunos lo celebren como si descubrieran el dulce de leche. En esta columna lo afirmamos muchas veces: desde el mismísimo 27 de abril de 1956, cuando por un así llamado “bando revolucionario” los dictadores de entonces anularon la CN más democrática, social e igualitaria de nuestra historia (la de 1949), hubo memoria por lo menos en juristas como Jorge Cholvis y Eduardo Barcesat, y ahora también en un colectivo de ciudadanos notables, entre ellos Raúl Zaffaroni, Julio Maier, José Massoni y muchos más que trabajamos por una nueva Constitución.

Que es un camino largo pero inexorable, desde ya, porque replantea todo, como señala El Manifiesto Argentino desde 2002: que la salud, la educación y la previsión social son irrenunciables, indelegables e innegociables. Que las políticas sociales son derechos. Que los únicos monopolios deben ser para defender recursos naturales, servicios públicos sociales y desarrollo de áreas estratégicas. Que los recursos naturales en todo nuestro territorio, en superficie y en subsuelo, son también irrenunciables, indelegables e innegociables, y no serán jamás garantía de endeudamientos o negociaciones financieras, y se anulará toda extranjerización. Que la soberanía será de doble carácter Nacional y de Unidad Latinoamericana, y que desde esa concepción la Argentina promoverá la paz con paz y no se integrará a políticas guerreristas internacionales. Que los derechos históricos, geográficos y jurídicos sobre las Islas Malvinas son inclaudicables. Y entre muchas otras disposiciones, que la transparencia de todos los actos públicos y/o de gravitación social será Política de Estado -de una buena vez- y se caracterizará por el control, lucha y castigo de toda forma de corrupción, para lo cual es prioritario -ab initio e in totum- declarar en comisión a todo el Poder Judicial.

Como toda resistencia política, pacífica y patriótica, es difícil pero es posible.. Y sobre todo es urgente y necesaria.


Por Mempo Giardinelli






¿Cuál es el Plan, qué Programa levantaremos?

 

    La CONSTITUCIÓN del 49, que se irá perfeccionando con intervenciones de todo tipo, principalmente las del movimiento obrero, a través del tiempo.

Hoy, toda NUESTRA HISTORIA de PLANES, la CONSTITUCION y los PROGRAMAS PERONISTAS, se ACTUALIZAN en 27 PUNTOS del PROGRAMA DE LA CORRIENTE FEDERAL DE TRABAJADORES – CGT

Con el pueblo movilizado, para empezar la discusión sobre el plan, con el objetivo a llevar adelante para tener el país que queremos.

NECESITAMOS UN PROGRAMA PERONISTA


29/4/18

HORIZONTE NEOLIBERAL




Antonio Berni, Manifestación - año 1934


El 1º de Mayo es una fecha conmemorativa de la tragedia de los Mártires de Chicago, ocurrida en Estados Unidos en 1886, cuando dirigentes y activistas sindicales fueron sometidos a un proceso vergonzoso, plagado de irregularidades y que llevaron a condenas –en varios casos, a la horca- o al suicidio de los obreros víctimas de esa farsa montada por el Estado. Fue imprescindible la ayuda de fuerzas policiales infiltradas –y responsables de las bombas que explotaron- en una manifestación, la complicidad de la prensa hegemónica ligada a las patronales y un buen grado de xenofobia e indiferencia de las capas medias de la sociedad.

La lucha obrera tomada como excusa para la represión de las fuerzas de seguridad –que cobró la vida de muchos manifestantes- y la posterior “judialización”, sesgada y fraudulenta, tuvo consecuencias dramáticas como las antes aludidas u otras variadas expresiones persecutorias (expulsión de extranjeros, multas, encarcelamientos, tortura de detenidos). Además, tenía por objeto la reducción de la jornada de trabajo que, por ese entonces, superaba en promedio las 14 horas sin descanso semanal, alcanzar condiciones de labor algo más acordes con la dignidad humana y combatir el trato laboral recibido por mujeres y niños sujetos a una explotación extrema.

Con el tiempo, en virtud de las conquistas y progresos en materia de Derechos Sociales esa fecha, sin perder la connotación conmemorativa, fue constituyéndose a su vez en una celebración del trabajo y de los trabajadores. Sin embargo, con frecuencia ha dado el marco para el reclamo, la protesta o el rechazo de políticas de gobierno.

Experiencias históricas

La flexibilización laboral se enuncia como un proceso de necesario acomodamiento de las nuevas formas de producción, a la adaptación al desarrollo tecnológico, que no estarían debidamente consideradas en la legislación vigente, tildándosela de rígida o sobrecargada en materia de regulaciones de la relación entre empleador y empleado.

Paradójicamente, como quedó a la vista en la última década del siglo pasado, la desregulación normativa no fue tal. Por el contrario, fueron dictadas gran cantidad de normas –llegamos a tener más de 25 modalidades de contratación laboral flexibles-, convirtiendo al Derecho del Trabajo en un universo jurídico inmenso, de permanente cambio peyorativo e ininteligible en cuanto a su dimensión cierta no sólo para sus destinatarios naturales sino para los principales operadores del derecho (magistrados, funcionarios, abogados)

La aducida modernidad que imponía flexibilizar el desenvolvimiento del trabajo dependiente en beneficio de un falso interés general, tuvo por resultado la creciente precarización de las condiciones laborales, los abusos patronales consuetudinarios y el incremento indecente de la rentabilidad de las grandes empresas.

El horizonte laboral que nos proponen

El fallido intento inicial del Gobierno por consagrar una Reforma Laboral que barría con derechos conquistados e institucionalizados a lo largo de muchas décadas, tuvo una segunda etapa que consistió en inducir en la práctica empresaria –sostenida por el Estado- la flexibilización precarizante de hecho a la sombra del desempleo creciente, la represión brutal de los reclamos obreros y la pasividad –cuando no la connivencia- de ciertos sectores sindicales.

A la par, esa segunda fase comprendía una inusitada presión sobre los jueces del trabajo, la cooptación evidente de la Corte Suprema favorecida por su nueva integración y la pretensión de introducir por goteo la Reforma pretendida con variadas iniciativas legislativas propiciadas por el Poder Ejecutivo, a la espera de condiciones favorables para volver sobre el primer Proyecto de deconstrucción integral del Derecho del Trabajo.

En estos días nos volvió a “sorprender” el Máximo Tribunal nacional echando por tierra con una jurisprudencia que se creía consolidada en el año 2015, con sustento en Tratados y Convenios Internacionales sobre derechos humanos y sociales esenciales, reiteradamente invocados en sus fallos. El caso “Rica c/ Hospital Alemán” es la punta del iceberg en la búsqueda de deslaboralizar el trabajo dependiente, en línea con el afán empresario que representa el Gobierno nacional.

En esa línea se exhibe la bizarra creación de la categoría de los “trabajadores profesionales autónomos económicamente vinculados”, una absoluta ficción incorporada en aquel Proyecto de Reforma Laboral.

Categoría laboral que abarcaría a aquellas personas que presten servicios especializados, realizando una actividad a título oneroso, de manera habitual, personal y directa, para una persona física o jurídica y de los que resulten hasta el 80% de sus ingresos anuales y/o no superen las 22 horas semanales de dedicación.

Ostensible caracterización de una relación de empleo, pero que los dejaría fuera de la aplicación de la Ley de Contrato de Trabajo y con sujeción a parámetros de imposible contralor, convirtiéndose así en una legalización de un fraude impune.

El juego de las semejanzas

No se trata de hacer forzados paralelismos con los sucesos de 1886, ni con otros muchos similares que registra la Argentina del siglo XX, sino de un análisis elemental de lo que está ocurriendo en la actualidad.

La resignada aceptación de lo que nos muestran como el único camino, y destino inexorable, comunicadores rentados y funcionarios ocupados sólo de gerenciar intereses antinacionales y antipopulares, nos conduce aceleradamente al abismo que nos presentan como grieta.

Mirar al costado, hacerse el distraído, pensar que únicamente le ocurre a otros sin que nos genere sentimiento alguno de solidaridad, acelera el recorrido de un sendero que no se bifurca porque la meta es una sola.

Despertar cuanto antes del sueño amarillo prometido, que en realidad es una pesadilla atroz para la inmensa mayoría de la población, es la exigencia de la hora.

No vaya a ser que el aletargamiento, un negacionismo insostenible, nos conduzca irremediablemente a una tragedia nacional de incierto y cruento final.


1° de MAYO: Recuerdos del Futuro
Álvaro Ruiz





Los mártires de Chicago

El 1 de mayo empezaron una serie de protestas en Chicago (donde las condiciones de los trabajadores eran mucho peores que en otras ciudades del país) se habían producido en respaldo a los obreros en huelga, para reivindicar la jornada laboral de ocho horas. El 4 de mayo de 1886 se convirtió en el punto álgido de las protestas. Durante una manifestación pacífica una persona desconocida lanzó una bomba a la policía que intentaba disolver el acto de forma violenta.

El 5 de mayo en Milwaukee, la milicia del Estado respondió con una masacre sangrienta en un mitin de trabajadores; acribillaron a ocho trabajadores polacos y un alemán por violar la ley marcial. En Chicago, se llenaron las cárceles de miles de revolucionarios y huelguistas. Arrestaron a todo el equipo de imprenta del Arbeiter Zeitung y la policía detuvo a 8 anarquistas: George Engel, Samuel Fielden, Adolf Fischer, Louis Lingg, Michael Schwab, Albert Parsons, Oscar Neebe y August Spies. Todos eran miembros de la IWPA (Asociación Internacional del Pueblo Trabajador), asociación de corte -de lo que años después se denominaría como- anarcosindicalista.

Esto desembocó en un juicio, años después calificado de ilegítimo y deliberadamente malintencionado, hacia ocho trabajadores anarquistas y anarcocomunistas, donde cinco de ellos fueron condenados a muerte (uno de ellos se suicidó antes de ser ejecutado) y tres fueron recluidos. Fueron denominados Mártires de Chicago por el movimiento obrero



Las últimas palabras de los Mártires de Chicago

Michael Schwab: Hablaré poco, y seguramente no despegaría los labios si mi silencio no pudiera interpretarse como un cobarde asentimiento a la comedia que se acaba de desarrollar. Lo que aquí se ha procesado es la anarquía, y la anarquía es una doctrina hostil opuesta a la fuerza bruta, al sistema de producción criminal y a la distribución injusta de la riqueza. Ustedes y sólo ustedes son los agitadores y los conspiradores.

Adolf Fischer: Solamente tengo que protestar contra la pena de muerte que me imponen porque no he cometido crimen alguno… pero si he de ser ahorcado por profesar mis ideas anarquistas, por mi amor a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad, entonces no tengo inconveniente. Lo digo bien alto: dispongan de mi vida.

Albert Parsons: El principio fundamental de la anarquía es la abolición del salario y la sustitución del actual sistema industrial y autoritario por un sistema de libre cooperación universal, el único que puede resolver el conflicto que se prepara. La sociedad actual sólo vive por medio de la represión, y nosotros hemos aconsejado una revolución social de los trabajadores contra este sistema de fuerza. Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, está bien: mátenme.

Hessois Auguste Spies: Honorable juez, mi defensa es su propia acusación, mis pretendidos crímenes son su historia. […] Puede sentenciarme, pero al menos que se sepa que en el estado de Illinois ocho hombres fueron sentenciados por no perder la fe en el último triunfo de la libertad y la justicia.

Louis Lingg: No, no es por un crimen por lo que nos condenan a muerte, es por lo que aquí se ha dicho en todos los tonos: nos condenan a muerte por la anarquía, y puesto que se nos condena por nuestros principios, yo grito bien fuerte: ¡soy anarquista! Los desprecio, desprecio su orden, sus leyes, su fuerza, su autoridad. ¡Ahórquenme!





21/4/18

ABORTO y GUILLOTINA





El 8 de junio de 1943, un tribunal francés condenó a la pena capital a Marie-Louise Giraud, una lavandera de la ciudad de Cherburgo, por haber practicado una veintena de abortos. El 30 de julio fue ejecutada en la guillotina de la cárcel de La Petite Roquete (París). Giraud era lo que se conocía popularmente como faiseuse d’anges (creadora de ángeles), una abortista “profesional”. La dureza de la pena sorprendió a jueces y policías, ya que nadie recordaba que un castigo semejante hubiera sido aplicado por un acto ante el cual las autoridades habían mostrado cierta tolerancia. El Código Napoleónico había definido al aborto como un crimen pero en la legislación republicana posterior quedó tipificado como un delito. Las leyes de la década de 1920 exoneraban a la mujer que abortaba pero castigaban con penas de prisión y multas a los terceros involucrados-médicos y “creadoras de ángeles”. Pero en la década del 30, la obsesión con la caída de la natalidad y el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial volvieron a crear una atmósfera contraria a las prácticas reproductivas maltusianas. La criminalización del aborto fue su expresión más extrema.

En febrero de 1942, el gobierno reaccionario del mariscal Pétain promulgó la Ley 300, que volvía a definir al aborto como un crimen. La medida estaba dirigida contra “cualquier individuo sobre el cual exista la presunción precisa y consistente de que él o ella han realizado o intentado realizar, de forma reiterada y por razones económicas, un aborto, independientemente de que la mujer estuviese real o supuestamente embarazada, o que hayan facilitado los medios para llevar a cabo el aborto” (Art. 1).

No había necesidad de probar la existencia del crimen, su presunción era suficiente para condenar. La ley calificaba a los condenados como “autores, coautores o cómplices cuyas actividades amenazan al pueblo francés” (Art. 2).

Se proponían dos cursos de acción: la privación de la libertad (internamiento administrativo) o el procesamiento por el Tribunal de Estado. Este era una jurisdicción especial creada por el gobierno en 1941 –momento en que se producen las primeros actos contra la ocupación alemana– con el objetivo de imponer sanciones excepcionalmente duras por fuera de lo establecido en el Código Penal.

La decisión de procesar a Marie-Louise Giraud en una jurisdicción creada ad hoc para tratar cuestiones de enorme gravedad para la seguridad del Estado –como la resistencia armada– demuestra un grado de politización del cuerpo con pocos precedentes en la historia. Como puede leerse en los fundamentos de la sentencia del Tribunal de Estado de París –y también en algunas tesis de medicina de esa época– al criminalizar la interrupción voluntaria del embarazo, la Ley 300 transformó a los abortistas en “asesinos de la patria” y al aborto en un “crimen contra el embrión, la sociedad, el Estado y la raza”, todo ello en un contexto en el cual se glorificaba a la familia numerosa y la maternidad mientras se deportaba a judíos y revocaba la nacionalidad a extranjeros naturalizados.

El andamiaje represivo que condujo a la única ejecución por aborto de la que se tiene registro en la historia moderna no fue obra exclusiva de un régimen político empecinado en desandar el camino iniciado en 1789. Tenía sus orígenes en la campaña llevada a cabo por las organizaciones antimaltusianas en los últimos años de la Tercera República. La más importante fue la Alianza Nacional contra la Despoblación, creada en la década de 1890 y dirigida por Fernand Boverat. Este cruzado de la ideología natalista, admirado en Argentina por figuras de la talla de Gregorio Aráoz Alfaro y Alejandro Bunge, movió cielo y tierra para que el Estado francés reconociese la función patriótica de las familias numerosas a través de medidas similares a las adoptadas por las dictaduras nazi y fascista, desde las exenciones impositivas y la discriminación “positiva” en el empleo a la condena de las prácticas anticonceptivas.

La acción propagandística de la Alianza Nacional tuvo un rol fundamental en la construcción de un amplio consenso antimaltusiano. Sus ideólogos desplegaron una gran imaginación, y pocos escrúpulos para llevar el mensaje más allá del círculo de iniciados. No vacilaron en usar imágenes fuertes para convencer a la opinión de que el aborto era el peor de los crímenes. Un folleto titulado “La masacre de los inocentes”, que fue distribuido en reparticiones públicas, comparaba los distintos métodos para inducir un aborto con las torturas a las que eran sometidos los criminales en la antigüedad, como el aplastamiento, la asfixia, el empalamiento y la hoguera. El mismo documento describía al aborto como un “crimen” más vil que el asesinato de un anciano –a quien “se le roban los años menos felices de su existencia”– y un enfermo incurable –a quien “se le roban algunos años de sufrimiento”–, ya que “asesinar a un niño prenatal es robarle 60 años de vida”.

Tras décadas de ejercer presión sobre la clase política y saturar la opinión con una retórica catastrofista, en 1939 el gobierno republicano promulgó un Código de Familia que incorporaba varios de los reclamos del lobby natalista. Mientras se aprestaba para la guerra, el Estado francés se lanzó a la caza de “creadoras de ángeles” y médicos abortistas. Su víctima más notoria fue la militante feminista Madeleine Pelletier, primera mujer médica diplomada en psiquiatría, que fue arrestada y encerrada en un manicomio bajo la falsa acusación de haber realizado un aborto en una menor.


El caso Marie-Louise Giraud

Andrés H. Reggiani
Profesor investigador (Departamento de Estudios Históricos y Sociales Universidad Torcuato Di Tella)








29/3/18

EL "HOMBRE" ES UN ERROR DEL SISTEMA






La desaparición de personas, lejos de constituir un fenómeno excepcional de una etapa o de un determinado contexto sociopolítico e histórico, es la consecuencia extrema de una lógica inherente al desarrollo del capitalismo.

Sobran las pruebas históricas, también “desaparecidas” de las historias oficiales con las que se fundamentan las existencias de las organizaciones sociales y políticas denominadas “estados nacionales” y sobre cuyas bases ahora se erige la construcción de las organizaciones supranacionales y regionales como la Unión Europea, el Mercosur, el Nafta y demás decenas de Alianzas –fundamentalmente comerciales– que configuran hoy el mapa político del globo.

La comprensión de este concepto es necesaria para no tomar el caso de la desaparición de personas en el período de la última dictadura militar como un episodio “aislado” y un fenómeno estructurado por el estado “de excepción” que todo “asalto” del poder supone, en cualquiera de sus formas.

Los valores del capitalismo, aquellos que incluso se consagran en las constituciones de muchos estados nacionales que rigen la organización social y la denominada “libertad del individuo”, sobre todo las leyes consagradas a la propiedad privada y al libre comercio, son las máscaras de proa con las que, esencialmente, se protege la libertad para hacer negocios y acumular capital, lo cual incluye, implícitamente, que en las reglamentaciones prácticas de las leyes se considere la existencia misma del hombre como un error del sistema a eliminar.

No está escrito en ninguna parte, claro está, pero sí en el extremo lógico con el que se despliega esta contradicción se da la paradoja de que, si el hombre mismo se hace obstáculo para la prosecución del proceso de producción y acumulación de capital, es decir, la efectuación de la plusvalía, entonces esa es la libertad individual que puede no ser respetada. Es el verdadero estado de excepción que se contempla de fondo, sin que esto se encuentre más que en el espíritu de las leyes del capitalismo ultraliberal.

No podría dictarse ni consagrarse en ninguna constitución semejante legalidad. Pero es real: el hombre, efectivamente, es un error del sistema. 

 Y si el sistema se basa en la tendencia a la eficiencia, la productividad y competitividad en la carrera por la plusvalía, léase explotación del trabajo hecho por el hombre, entonces ese error tiende a ser inadmisible. De ahí que el desarrollo del sector de Recursos Humanos dentro de las corporaciones haya tenido tal impulso en los últimos 30 años. Pero, por más que se intenten todas las “afinaciones” posibles para lograr la adaptación obediente del ser humano, no hay caso. Lo que retorna una y otra vez, como falla del sistema, es lo que Freud detectó hace ya más de cien años en el síntoma. Retorna un cuerpo que nada tiene que ver con la operatividad del sistema, ni en cuanto al tiempo ni en cuanto al espacio en el que ese cuerpo “freudiano” habita. Retornan los vestigios del cuerpo del deseo, el amor y el goce, encadenados para situar en el inconsciente un “fuera de tiempo” y del espacio de la productividad. El síntoma, más o menos “estallado”, es la revelación de que hay algo incoercible que remite, una y otra vez, a tal falla del sistema, la “grieta por donde ese cuerpo desaparecido puede ser recuperado”.

Por lo tanto, Freud se instituye, con su método, como un recuperador de “cuerpos desaparecidos”, que se niegan a quedar enterrados para siempre en el silencio, asumidos definitivamente como “errores del sistema”.

Precisamente, el sistema pudo ir desarrollando formas más o menos sutiles de “desaparecer” los cuerpos. Por supuesto, no hablamos del cuerpo de la organicidad pura, que se explica por sistemas de órganos que se autocompensan, de cuyo funcionamiento correcto depende la prosecución de la “vida”. Freud descubrió –como lo “sabían” sus pacientes–, que en ese discurso no se hablaba de “vida”, de lo que resultaba, o no, ser “una vida”. Los pacientes, sobre todo las pacientes histéricas, daban cuenta de lo que para ellos “no era vida”.

La vida desaparecida

El psicoanálisis nace para, entre otras cosas, y sin proponérselo, dar cuenta de la extensión de lo desaparecido en el paisaje de la realidad capitalista, que, desde aquel tiempo hasta hoy, ha pasado a ser el paisaje global.

Los pacientes hablan de “lo desaparecido”, aun sin explicitarlo. Con mi colega y amigo Cristian Rodríguez, hemos escrito un libro (1) que sitúa el modo en que tanto Auschwitz como Hiroshima son los paradigmas del estado de excepción permanente en el que vive amenazada la existencia (no ya como abstracción, sino en cuanto a lo que se refiere a vestigio, a traza presente, en cada uno de los individuos contemporáneos: de humanidad) se manifiesta en estos fenómenos ubicados abiertamente en el extremo del desarrollo lógico e inercial del sistema que coloca a la existencia humana como falla, como error a eliminar. Auschwitz e Hiroshima fueron “correcciones” en masa. Un “refresh” del sistema.

Nadie que, en estado de gracia, enamorado, viviendo plenamente una vida que no está por completo ausente del deseo y del goce, puede pensar que se puede abocar al paradigma de la productividad medida en los términos de la guerra competitiva por el sinsentido de la acumulación, como se acumula basura. El “reciclado” es una de las caras actuales con las que recobra fuerza el valor de la productividad y la eficiencia, rostro más amable, de apariencia sensible incluso. Se recicla la basura, se protege la “naturaleza”, así como también se reciclan los cuerpos, y se reutilizan en una suerte de obsesión por evitar el paso de los años, por evitar, de forma alienada, quedar afuera del circuito de la utilidad.

Pacientes que “confiesan” que sienten que, para interactuar con otros, estando, como se ve dentro del paisaje urbano de todos los días, cada uno “en la suya” (con sus celulares, con sus “máquinas de enchufar”) tienen que “molestar”, cuando nadie quiere molestarse ni molestar a nadie, sobre todo porque nadie quiere ser molestado. Sin saberlo, el paciente nos brinda un rasgo del deseo, que “molesta”, incomoda, nos interfiere la inercia del movimiento rumbo a la asunción del “error”, rumbo al destino de desaparición. Son los pacientes quienes hablan de cómo se sienten “desaparecidos” para los otros.

El deseo, y el cuerpo deseante, está cada vez más borrado, aunque pudiera parecer exactamente lo contrario, en la profusión de las imágenes que supuestamente manifiestan la liberación de los deseos y el fin de las inhibiciones: eso pasa a ser casi una obligación, una nueva moral del deber “vivir la vida”. Como complemento reforzante, la maquinaria de publicidad y propaganda nos dice, a todos, qué significa y qué es “vivir la vida”. Son las formas sutiles del exterminio que mencionaba al principio, la realización de esa amenaza de fondo que constituye el estado de excepción permanente de la vida contemporánea.

¿Cómo explicarle a ese individuo, afectado de inconsciente, que de por sí, ese es el punto de partida, y no el final? ¿Cómo explicarle que, de entrada, se confronta a una libertad que, al fin y al cabo, jamás es la suya? ¿Qué sería en realidad, entonces, la construcción de una sociedad de individuos libres, realmente? Lacan se mofaba de esas declaraciones de Libertad que no contabilizan que la libertad, más que la de ser explotados, es la de asumirse como error del sistema, por lo tanto, la libertad de ser eliminado como tal.

Los pacientes hablan de su malestar, de lo exigidos que andan por la vida, como si en verdad no fuera o no la sintiesen “suya”. Esa alienación la viven como la exigencia de algo que, moralmente, los tortura –hablo en general, no en particular, una suerte de inferencia o de estado del sujeto contemporáneo, perteneciente a las clases medias, o medio altas urbanas– y que los lleva a pensar que, por esa tortura, se ganan el derecho a salvarse. ¿De qué? Pues precisamente, de desaparecer. ¡Al contrario! Por suerte existen los síntomas, y el psicoanálisis, como un dispositivo de recuperación de cuerpos, los cuerpos en los que se aloja y se vive “una vida”.

La tortura que mencionábamos, esa tortura moral que, a su vez, muchas veces estalla a nivel de esos órganos de la medicina más conservadora y tradicional, y se manifiesta como una especie de descompensación, o desregulación catastrófica inexplicable, son fenómenos OVNI (2).

¿No es acaso esta la prueba del estado de excepción, de ese punto sin ley en el que el sujeto se encuentra a merced de un goce mortífero para el que no le encuentra la vuelta civilizatoria? ¿No es allí donde reina el estado de excepción adónde van a parar los cuerpos desaparecidos, los detritos del sistema, que nada quieren saber del amor, del goce y del deseo, anudados en los cuerpos que detienen, enlentecen y hasta interrumpen la línea de montaje capitalista, sea cual fuere la forma que adopta en cada época, más moderna, menos moderna?

En el tema de la inseguridad que a muchos pacientes se les escucha decir, como “el karma de sus vidas”, se escucha el murmullo creciente y cada vez más claro, a medida de que progresa un análisis, que –lejos de tratarse de la autoestima o de la dificultad para saber “imponerse” y otras yerbas o modulaciones del decir “no”, tan de moda– donde se pone en claro que la inseguridad viene de esa pregunta del sujeto, de si el Otro, ese Otro que me devuelve el eco de mi propia voz muda, la voz muda de la pulsión de muerte, es finalmente humano. Eso es lo inquietante con lo que es difícil confrontar.




La extensión de lo desaparecido
José Luis Juresa: Psicoanalista. Miembro de EPC (Espacio psicoanalítico Contemporáneo).






1 “Auschwitz con Hiroshima: Sobre el resplandor en la línea de montaje”. José Luis Juresa-Cristian Rodríguez. Ed. Eduvim. 2017

2 “El OVNI psicoanalítico”. Texto inédito. José Luis Juresa-Cristian Rodríguez.