El DNU 941/2025 se firmó el 31 de diciembre, cuando ya habían finalizado las sesiones extraordinarias del Congreso a las que convocó el Gobierno sin incorporar en el temario las modificaciones a la central de inteligencia. No es la primera vez que Milei recurre a esta jugada para reformar el sistema de inteligencia. Ya lo había hecho en julio de 2024, con el DNU 614, con el que resucitó a la vieja SIDE y dio por acabada la experiencia de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).
A través de un comunicado difundido por la propia SIDE, se explicó el cambio por el “nuevo rol central que ocupa la República Argentina en el escenario mundial, a partir del liderazgo del Presidente Javier G. Milei”.
Según el Gobierno, la reforma busca racionalizar y achicar la estructura de inteligencia. Hasta ahora no queda claro cuál sería el impacto en la propia SIDE. Lo que sí hace el nuevo DNU es eliminar la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM). Esto implica que el Ministerio de Defensa deja de tener inteligencia propia y pasa a depender directamente de la que realizan las Fuerzas Armadas. El exministro Jorge Taiana explicó que esta era una “vieja aspiración de la corporación”, mientras que su antecesor, Agustín Rossi, dijo que se trata de una maniobra para vaciar de poder al Ministerio de Defensa para cuando vuelva un civil a manejarlo.
Horas después de que el gobierno de Javier Milei le otorgue por decreto
mayor poder de acción a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), el bloque de diputados de Unión por la Patria (UXP) le pidió al oficialismo que conforme una comisión bicameral para tratar "de forma urgente" esa decisión. Casi toda la oposición ya mostró su descontento con el DNU con el que la gestión libertaria modificó la Ley de Inteligencia Nacional.

🔴 Dicen “más democracia y transparencia”
👉 Hacen lo contrario: declaran que toda la actividad de inteligencia reviste carácter “encubierto”.
🔴 Dicen que ponen fin al “espionaje doméstico” (sic)
👉 Lo legalizan: eximen a las tareas de contrainteligencia de las prohibiciones que están en la ley 25.520, habilitando el espionaje sobre periodistas, organizaciones sociales y ciudadanos.
🔴 Dicen que achican y ordenan el sistema
👉 Lo agrandan: crean nuevas estructuras y organismos, con más burocracia y más presupuesto.
🔴 Dicen que separan inteligencia de seguridad interna
👉 Las mezclan: autorizan a la SIDE a pedir apoyo de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, violando las leyes vigentes.
🔴 Dicen que eliminan superposiciones
👉 Crean una fuerza parapolicial: convierten a los agentes de la SIDE en “policía secreta” y los autorizan a aprehender personas.
🔴 Dicen que sacan a los militares del espionaje interno
👉 Los meten por la ventana: habilitan a las Fuerzas Armadas a involucrarse en inteligencia interna, algo expresamente prohibido por ley.
🚨No es una reforma de segunda generación. Es una REFORMA DE DEGENERACIÓN.
Ni moderna ni democrática. Buscan legimitar en un DNU las tareas de espionaje interno y hacer uso discrecional de los recursos presupuestarios.








Uno de los puntos clave del decreto 941/2025 es la consolidación de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) como el órgano rector y superior del sistema, que tendrá entre sus entidades descentralizadas al Servicio de Inteligencia Argentino (SIA), la Agencia Nacional de Contrainteligencia (ANC), la Agencia Federal de Ciberinteligencia (AFC) y la Inspectoría General de Inteligencia (IGI).
La medida instrumentada este viernes le da “carácter encubierto” a todas las actividades de inteligencia nacional debido a su “sensibilidad”. El objetivo, según el Ejecutivo, es minimizar el Riesgo Estratégico Nacional. También se crea el Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC)
para separar las funciones de inteligencia de las de protección civil.
El CNC será un organismo descentralizado bajo la órbita de la Jefatura
de Gabinete y su función es proteger infraestructuras críticas y activos
digitales del Estado.
Gran Hermano en medio de la interna libertaria
En materia digital, el decreto dispone la separación entre ciberseguridad y ciberinteligencia. Para eso, crea el Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC), que pasará a depender de la Jefatura de Gabinete. Una cuota de poder para la hermana Karina Milei, porque el jefe de los ministros, Manuel Adorni, responde a ella.
La ex Agencia Federal de Ciberseguridad, en tanto, pasa a ser Agencia Federal de Ciberinteligencia, bajo la órbita de la SIDE, con foco exclusivo en inteligencia en el ciberespacio. En este caso, punto para el asesor sin firma Santiago Caputo, que colocó al frente de la SIDE a Cristian Auguadra tras la salida traumática del cargo de Sergio Neiffert.
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