2

Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza.

1

Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza.

Mostrando entradas con la etiqueta mundo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mundo. Mostrar todas las entradas

30/12/25

La ESTUPIDEZ y otras calamidades

 
♦ UNA DOCTRINA NACIONAL x Jorge Rachid
 
Las ideologías han sido denostadas en los últimos 40 años, desde la irrupción del neoliberalismo, en el período del hegemonismo Reagan Thacher, que plantearon al mundo el “Fin de la Historia”, mamotreto de Francis Fukuyama, a partir de un discurso dirigido, transformado luego en libro, destinado a poner al frente de los países los verdaderos dueños del poder, económico, financiero, militar que desplazaron y condicionaron la voluntad popular de los pueblos, expresada en las urnas.
 
Sin embargo, la ideología se refiere, como bien explicaba el filósofo Jorge Bolívar, al conjunto de ideas que permiten una mirada del mundo, de la vida, de las cosas que conforman una conciencia propia, que se afirma en las subjetividades de cada persona, esa que deviene de la transmisión oral familiar y social del desarrollo de la personalidad.
 
Esa conformación es la que quienes apuestan a manipular las emociones, con el fin de crear una conciencia colectiva diferente a la cultura de origen, patriótica, comunitaria, solidaria, que tenía el pueblo argentino, para llevarla al individualismo extremo del egoísmo social pleno, como hoy sucede en la Argentina y el Mundo.
 
En los años 50, Ramón Carrillo ya brindaba conferencias en la Escuela Superior de Guerra sobre la Guerra Psicológica, en donde planteaba que las futuras generaciones desarrollarían sus acciones bélicas desde los Medios, apelando a la manipulación, tergiversación, mentiras y ocultamiento de la información real, transformando la misma, en un arma potente sobre los pueblos, dominando sin invadir, sin necesitad de ejércitos ni ocupación de terceros países.
 
Entonces hay una ideología, que es oculta, invisible a la mirada de las mayorías populares, dominante, que se va naturalizando, que es colonial y dependiente. Pero no es denominada así en los medios, ni en las expresiones públicas, construyendo así un escenario que permita enfrentar y derrotar, como enemiga cualquier expresión contraria al poder real, catalogando con expresiones denigrantes a esas fuerzas: terrorismo, populismo, narcotráfico, comunismo y otras denominaciones, que sirven para perseguir, condenar, eliminar los procesos nacionales y populares, en especial en América Latina, evitando además la presencia activa del Mundo Multipolar en la región y que ha cambiado el eje geopolítico global.
 
Esa es la lucha cultural en pugna por el relato, cuya apropiación construye la historia a futuro, impregnando a las futuras generaciones de conceptos e ideas que van conformando la sumisión como concepto, ante la creciente colonización del poder dominante por década, ahora en retroceso y con una carga agresiva sobre América Latina, que considera como propia en recursos e influencia, controlando la política y la economía de cada país. De no poder hacerlo recurre al Bloqueo, la fuerza, la extorsión, la amenaza y por último la fuerza militar.
 
La necesidad de reafirmar el patriotismo no es una fórmula de poder, es la posibilidad real de recuperarlo de las estructuras, construidas por décadas por el enemigo, que ha consolidado estructuralmente la dependencia, permitiendo pequeños márgenes de maniobra a los Gobiernos electos por el pueblo cuando responden a los intereses nacionales y populares, y cuando logran posicionar a un alfil como Macri o Milei, someterlo al cumplimiento estricto de las órdenes emanadas del poder unipolar: EEUU, Israel, Inglaterra, UE y la OTAN, como conductores geopolíticos de un sistema de alianza mayor, que ha sido desplazado por el mundo multipolar emergente, ubicado en Oriente con 2/3 de la población mundial.
 
Tener ideología conformada por un conjunto de ideas, que nos conecte con nuestra Comunidad y nuestra historia común, de sueños compartidos, es un marco de referencia a una lucha que será larga, dada la magnitud del peso del enemigo y sus intereses concentrados en nuestro. El patriotismo es el primer escalón de una formulación programática política, firme y estratégica, que, con planificación en sus objetivos soberanos, nos permita formular un proyecto de futuro, que devuelva las esperanza, sueños y utopías al conjunto del pueblo argentino, que mayoritariamente rechaza las políticas de claudicación nacional, de este tiempo de pesadillas y dolor social que transcurrimos hoy.
 
Jorge Rachid 
CABA, 26 de diciembre de 2025
 
BIBLIOTECA: 
 
-Jorge Bolívar: Juegos y estrategias de poder de la dominación Ed. OCTUBRE 
-Juan José Hernández Arregui: Nacionalismo y liberación Ed. EUDEBA
-Francisco Senegaglia: La otra Revolución Ed. Secretaría de Cultura Entre Ríos
 
 
 
♦ Cómo la sociedad moderna creó LA GENERACIÓN MÁS ESTUPIDA de la historia
 
 
 
 

 
♦ MALAS PERSONAS
 

 
 
 
♦ LA HORA DE LOS DEPREDADORES x Giuliano da Empoli
 
 
 
 
 

7/11/12

OBAMA 4 AÑOS MÁS







Barack Obama fue reelecto en su rol de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. El gobierno demócrata puso fin a la guerra en Irak, continuó la de Afganistán y liquidó al líder de Al Qaida, Osama bin Laden, el artífice de los atentados al World Trade Center de 2001. Para una mayoría de norteamericanos, Obama hizo lo correcto, a pesar de que sea cuestionable que no se lo haya detenido a Bin Laden y llevado a juicio y que no se cerrara la cárcel de Guantánamo, en donde purga una larga condena el acusado de los ataques y 150 presos esperan un juicio justo.

Cuando Obama puso un pie en la Casa Blanca en 2009, aún estaba abierta la herida que dejó el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, que causó la muerte de 2983 personas. Hasta hoy perdura el trauma de haber sido vulnerada la seguridad nacional: para acceder al Memorial del 9-11 hay que pasar unos controles de seguridad como si uno fuera a subir a un avión de una compañía estadounidense. Y esto para llegar, en fila india, a un parque con dos piletas enormes –una por cada torre destruida– en donde se oye el insistente ruido de la construcción de los nuevos edificios altos que se están levantando en la zona.

En cada una de las piletas, el agua que cae lo hace hacia un cuadrado en el medio, un agujero que simboliza el vacío, como dice el folleto explicativo del memorial. En los bordes de ambas fuentes gigantes están grabados en el metal los nombres de las casi tres mil víctimas de los ataques que tuvieron lugar esa mañana en la que un grupo de terroristas hizo impactar dos aviones contra las Torres Gemelas, los edificios más altos de la ciudad, con 110 pisos cada uno. En el décimo aniversario de los ataques, Obama estuvo presente en la inauguración del parque conmemorativo. Allí el líder demócrata afirmó que “Al Qaida está devastado y Bin Laden no volverá a amenazarnos”. Bin laden había sido asesinado cuatro meses antes.

Pasaron once años desde los atentados, casi el mismo período durante el cual Estados Unidos mantuvo detenidos a sospechosos de terrorismo en la cárcel que está ubicada en la base naval de Guantánamo, en Cuba. Una cárcel que Obama había prometido cerrar. La mayoría de los presos fueron capturados en Afganistán e Irak, dos países a los que George W. Bush les declaró la guerra como respuesta a los atentados a las Torres Gemelas. En Irak antes de la ocupación no existía Al Qaida y sí se volvió una amenaza en ese país del Golfo después de la acción militar sostenida en el tiempo.

Por Guantánamo pasaron 779 detenidos, de los que al menos 12 eran menores de 18 años cuando fueron arrestados. El cierre del penal, en donde 150 presos esperan un juicio que no llega, es “un asunto pendiente” para el presidente reelecto, según afirma la organización Amnistía Internacional. Rob Freer, investigador de Amnistía, señaló que “las detenciones de Guantánamo y la responsabilidad por la violación de los derechos humanos en el contexto de la lucha antiterrorista son dos temas pendientes”.

Obama, Premio Nobel de la Paz 2009, hizo intervenir a Estados Unidos en Libia el año pasado en aras de apoyar a una oposición que pedía terminar con la tiranía de Muammar Khadafi. Poco tiempo después terminó muerto Khadafi rodeado de opositores que celebraban y grababan su imagen en los teléfonos celulares.

Hasta ahora, Obama mantuvo una retórica agresiva con Siria y con Irán, y respecto de este ultimo ha dicho que la opción militar está sobre la mesa para evitar que Teherán obtenga el arma nuclear. El demócrata viene disuadiendo a Israel, histórico aliado en la región, para que no cumpla su amenaza de atacar las plantas de enriquecimiento de uranio iraníes.

El líder demócrata asegura que el fin de la guerra de Irak y la progresiva retirada de Afganistán –estableció un cronograma laxo de salida– producirá un ahorro para la economía de su país y asegura que no necesita aumentar el gasto militar.

Obama no clausuró Guantánamo y reivindicó la muerte de Bin Laden, porque, como dijo en el último debate, los familiares de las víctimas del 911 sintieron algún consuelo con esa muerte. Seguirá siendo el comandante en jefe de las fuerzas armadas por cuatro años más.












27/11/09

Apocalipsis ahora



El título de este artículo no alude a la célebre película que dirigió Francis Ford Coppola en 1979, cuyo guión está inspirado en la novela El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad.

La palabra apocalipsis procede del griego y significa revelación. El último libro del Nuevo Testamento se llama precisamente Apocalipsis, porque contiene las revelaciones escritas en la isla de Patmos por el apóstol San Juan. La mayor parte de estas revelaciones se refieren al fin del mundo y, por ello, se ha dicho que la literatura apocalíptica es una variante de la literatura profética. En el capítulo sexto de esta obra se hace una descripción de los cuatro jinetes del apocalipsis, que son: la victoria, representación simbólica de Jesucristo, montada sobre un corcel blanco; la guerra, que va en un equino rojizo; el hambre que viaja encima de un caballo negro, y la peste, literalmente la muerte, que conduce una cabalgadura color verde amarillento.

Me he acordado del Apocalipsis porque el 8 de noviembre de 2009 se clausuró en Roma la reunión de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés).

En este foro internacional, el presidente Lula declaró que "el hambre es la más terrible arma de destrucción masiva". Las cifras que se dieron a conocer en esta ocasión son escalofriantes: en el mundo hay mil millones de seres humanos en extrema pobreza, es decir, que viven con menos de un dólar al día. Cada seis segundos muere un niño por hambre, o sea, casi 15 mil niños diarios.

La FAO necesita 44 mil millones de dólares cada año para detener este flagelo. Pero el G-8, que reúne a algunos de los países más ricos del orbe, sólo ofrece ¡20 mil millones de dólares repartidos en tres años! A los gobernantes de estos países no les importó gastar cientos de miles de millones de dólares en rescates bancarios y financieros, y siguen ofreciendo bonos formidables a ejecutivos inmorales que sólo buscan la privatización de los beneficios y la socialización de las pérdidas. También es una tragedia que, con subsidios agrícolas y medidas proteccionistas, los países poderosos sigan castigando a los más débiles.

En resumen, Maiakovsky tenía razón cuando afirmaba que "en este planeta morir no cuesta nada, vivir es lo que cuesta". También es válida la denuncia que hacía Montserrat Roig: "llenamos de aparatos nuestras casas para no oír los gritos de los que mueren de hambre". Estas verdades son evidentes para muchos mexicanos que en los tres años recientes han sufrido en carne propia desempleo, pobreza y desigualdad.

Otro problema apocalíptico que ya tenemos encima es el del cambio climático, que podría provocar una crisis humanitaria sin precedente. Entre el 7 y el 18 de diciembre se desarrollará en Copenhage la décimoquinta Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Cambio Climático, que busca la aprobación de un programa para sustituir el Protocolo de Kyoto, el cual expira en 2012 y que no ha sido cumplido de manera cabal por los países firmantes.

Aunque algunos gobiernos ya están saboteando anticipadamente la reunión, es necesario que la actividad humana reduzca la emisión de gases de efecto invernadero que tanto contribuyen a la contaminación atmosférica. El cambio climático ya está afectando los patrones de precipitación pluvial y la temperatura ambiente, al elevar el riesgo de inundaciones, sequías, deshielos y nevadas. El cambio climático también puede ocasionar disminución de cosechas, escasez de agua, alteraciones de ecosistemas y, sin duda, transformaciones sociales y económicas que podrían comprometer la supervivencia de la especie humana.

Los problemas del hambre y del cambio climático se verán agravados por el crecimiento demográfico. Según estimaciones de la ONU, la población mundial pasará de 6 mil 700 millones actuales a 9 mil 200 millones de habitantes en 2050. Este aumento poblacional ocurrirá sobre todo en las regiones menos desarrolladas.

Ludwig Feuerbach, quien en el siglo XIX sostenía que el objeto real de la filosofía es el ser humano, decía que "la irreflexión es la fuerza más invencible de la Tierra". Desgraciadamente hemos encontrado al enemigo, y somos nosotros mismos.

Sé que la verdad es apenas un rayito tenue en el centro infinito de la noche, una pobre barquichuela en el extenso océano de la mentira. No perdamos más el tiempo ni gastemos muchas palabras. En la actual encrucijada la sociedad civil debe recordar a Gramsci: "frente al pesimismo de la razón, opongamos el optimismo de la voluntad".



26/4/09

“Esta cumbre cerró el ciclo de la guerra fría”



Juan Gabriel Tokatlián, profesor titular de Teoría en Relaciones Internacionales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) analiza la nueva etapa en el mundo...


América Latina era el único bastión del mundo donde persistía el orden de la guerra fría. Esto cambia, definitivamente, con la Cumbre de Puerto España”, advierte el profesor de Teoría en Relaciones Internacionales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Juan Gabriel Tokatlian; quién también prevé que “Cuba puede colapsar sino planifica la apertura política debatida en la Cumbre de las Américas”. Tokatlian, además, crítica la anunciada capitalización del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) porque se “esta ponderando lo viejo conocido” y enfatiza que “no se avanzo nada en la agenda de inmigración y narcotráfico”.

–¿Cómo hay qué interpretar la “alianza de iguales” que planteó Barack Obama en Puerto España?

–En el siglo XX existieron dos momentos donde presidentes de los EE.UU. proclamaron un nuevo comienzo en la relación con la región: uno fue Woodrow Wilson y el otro fue John F. Kennedy: las expectativas en ambos casos fueron muy grandes y el resultado final distó mucho de ser el esperado. Con esos antecedentes a cuestas, sin lugar a dudas es bueno que se haya planteado la necesidad de un diálogo más equilibrado pero tampoco hay que confundirse: es muy difícil que sea un diálogo entre iguales.

–¿Es aventurado afirmar que esta Cumbre abrió una nueva era a nivel hemisférico?

–Posiblemente tenga la capacidad de saldar una era porque América Latina representaba el último bastión en el mundo donde persistía la Guerra Fría. Por eso, Puerto España puede institucionalizar el cierre de un ciclo por el reconocimiento formal de que la agenda interamericana no puede estar subsumida con estrategias de hace cinco décadas. Pero no me atrevería a decir que estamos ante una situación fundante en el hemisferio.

–¿Qué puede aportar el regreso de Cuba al sistema interamericano?

–En primer lugar, desactiva una situación de permanente tensión por el bloqueo de los EE.UU. Segundo, incluir a La Habana en un sistema interamericano es mejor que tenerlo aislado donde la región, además, puede aprender de la experiencia de un sistema político diferente.

–¿Una apertura comercial indiscriminada de la isla no puede terminar desmoronando su régimen?

–Hay distintos modelos de apertura si recurrimos a la historia: una apertura plena acompañada de cambios bruscos en varios frentes puede desembocar en un colapso como fue el caso de la Unión Soviética. Hay otro modelo más gradual y prudente que es el caso chino: en esa dicotomía Cuba debería apostar por una opción a la china.

–¿A qué se debió el tono mesurado de Hugo Chávez durante la Cumbre?

–No se presentaba como una Cumbre con elementos ríspidos. Aparte, la llegada de un presidente norteamericano que no plantea términos injuriosos ante Venezuela es otro elemento que evapora la posibilidad de una confrontación política mayor.

–¿No está relacionado, entonces, con su debilidad económica interna?

–No, porque él con un barril de petróleo a 37 dólares o a 100 ha utilizado siempre una retórica de confrontación muy fuerte con los EE.UU. Aparte, con la potencialidad abierta de una reelección indefinida en el cargo tiene su frente interno controlado.

–¿Lula reforzó su imagen como interlocutor del Cono Sur ante Washington?

–Brasil siempre va a tener una relación especial con los Estados Unidos. Lo que ha facilitado esta situación es que dos interlocutores tradicionales como México y la Argentina han perdido su peso en la región: el primero por estar subsumido en una crisis política fenomenal; y nosotros por estar sumergidos en un laberinto estratégico que nos impide saber como orientar la política exterior.

–¿Esta idea de reforzar el BID como ente crediticio respeta la lógica-Obama para superar la crisis financiera?

–De algún modo sí pero el peligro es que desactiva, al mismo tiempo, al Banco del Sur. Porque si todos los países acuerdan en capitalizar al BID, es que de alguna manera están diciendo que no tienen la voluntad de crear un nuevo banco de desarrollo regional

–¿Cómo quedó la agenda de inmigración y narcotráfico? ¿Hubo avances?

–No, en absoluto. Todo es regresión porque Washington no admite ni tolera que estos temas se manejen por fuera de su preferencia bilateral. Prefieren seguir sosteniendo el Plan Colombia con (Álvaro) Uribe, el Plan Mérida con México, y en la guerra contra las drogas insistir con la lógica represiva para controlar un fenómeno que nace en la demanda y no en la oferta.