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Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza.

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26/1/12

ECOFASCISMO, ECOLOGÍA Y POLÍTICA








Es hora de preguntarse por el verdadero carácter del movimiento ecologista. De dónde viene y adónde va. Aunque comprender la realidad de las instituciones ambientalistas sea un asunto complejo.

La imagen que se tiene de World Wide Foundation, la del inocente y encantador osito panda, o Greenpeace no ayuda a despejar el panorama. Gente joven, altruista, libre, que defiende las maravillas naturales de la creación, lucha cual pequeño David contra ese Goliat que es tan fácil odiar: la máquina despiadada de un progreso que no repara en destrucción alguna con tal de satisfacer la codicia, las ansias de poder y la ambición humana.

“Cuando alguien invierte muchos recursos en promover una imagen de sí mismo desequilibra la balanza de la realidad de tal forma que volver a nivelarla nos exige exceder el peso del platillo negado, oculto o simplemente no promovido”, plantea el periodista Jorge Orduna en el polémico ensayo “Ecofascismo”, publicado por el sello Martínez Roca.

  • El autor se encarga de desenmascarar esa maraña de personalidades, instituciones, empresas y hasta gobiernos que conforman el entramado actual del ecologismo internacional. En el sensiblero relato ambiental, teñido por un exceso de corrección política –cómo no estar a favor de las ballenas y de la foca bebé, cómo no oponerse a la energía atómica o a las impías quillas de la flota pesquera–, se omite la genealogía con la eugenesia, tan asociada al nazismo, que estudia los métodos científicos para mejorar la raza humana a través del control de su reproducción. La expresión eugenesia, que significa “buen nacimiento”, fue creada por un primo de Darwin, Francis Galton, uno de los impulsores de este movimiento intelectual “que toma principios de los descubrimientos de Darwin sobre la evolución y peregrinas ideas de Malthus sobre la población, para desembocar en lo que luego se calificó como darwinismo social e higiene racial, por unos, y racismo a secas por otros”, advierte Orduna.

El acento de Orduna, que actualmente reside en Los Zorzales, en las afueras de la ciudad de Mendoza, es producto de la mezcolanza de tonalidades que fue adquiriendo de los distintos lugares donde vivió. Después que lo expulsaran de Chile, donde estuvo 15 días escondido en un sótano en el comienzo de la dictadura pinochetista, se fue a Francia, pero también vivió en Ecuador y en Bolivia.

“Nunca estuve quieto en esos lugares, me siento como un gitano”, aclara a Página/12. A través del caso testigo, las Islas Galápagos, en “Ecofascismo”–que bien podría haberse titulado “Econazismo”, por el capítulo en el que analiza cómo la legislación alemana se mostraba mucho más sensible con los animales que con las personas–, Orduna dice que quiere demostrar “adónde puede ir a parar la promoción de una cultura ecologista sin ningún tipo de cortapisas, sin ninguna barrera impuesta por los sectores científicos nacionales en función de los intereses reales de cada país”.

El periodista y ensayista cuenta que hay tanta disparidad social en los países latinoamericanos que “se tiende a subestimar la capacidad de la juventud” para detectar el revés de la trama ecologista.

“En los medios de comunicación es frecuente que aparezca un Frente de Liberación Animal, copiado como muchas otras cosas de los países desarrollados, con una campaña lacrimógena a favor de la chinchilla, cuando cualquiera que camine un poco, incluso por las zonas más ricas de Buenos Aires, se va a dar cuenta de que la chinchilla no es necesariamente un producto de gran consumo”, sugiere Orduna.

“Uno tendería a creer que la juventud asimila fácilmente cualquier tipo de política fundamentalista en lo ecológico, pero creo que hay una sospecha de que algo no encuadra muy bien con nuestra realidad; que hay unas prioridades sino invertidas por lo menos alteradas en base al apoyo mediático que recibe ‘la maravilla del mundo natural’ en los canales de cable” .

Con ánimo de ahondar en las paradojas, el periodista recuerda que en una entrevista que le hizo a la presidenta de la Asociación Argentina de Lucha contra el Chagas, ella le comentó que no consiguió organizar un concierto a beneficio. “Incluso algunos artistas que son tenidos como muy progresistas la trataron con malos modos. Claro, me dijo ella, quieren verse asociados con animales que son sinónimo de belleza o de magnificencia y no con bichos que son símbolo de la pobreza y de la mugre. Los subdesarrollados se ocupan del mal de Chagas; yo salvo a las ballenas porque es más prestigioso y mediático”, ironiza Orduna.

“Hay un temor muy grande a contradecir el discurso políticamente correcto que viene de las organizaciones internacionales. La Argentina es muy poco crítica respecto de las Naciones Unidas; parecería que fuera el Olimpo adonde llega gente absolutamente impoluta y ajena a las influencias, y no es así. Como existe una actitud sumisa, se terminan firmando tratados internacionales, pactos y protocolos que van generando concesiones. Los sectores más radicalizados de derecha en el mundo industrializado apuntan claramente a establecer los problemas ecológicos por encima de las soberanías nacionales. La lógica que nadie puede negar es la falta de control sobre la explotación de los propios recursos: el mar, la minería, la agricultura.”

El progresismo latinoamericano no es ajeno a este temor de contradecir la ideología de los verdes.

“Las nuevas formas de dominación estarían desbordando al progresismo latinoamericano por izquierda, cuando el progresismo espera su oposición en la derecha. Lo que está sucediendo consiste en la promoción de causas nobles, como las ecológicas, impulsadas de manera reaccionaria”, afirma Orduna.


–Usted señala que Greenpeace es una gran generadora de mitos. ¿El libro puede contribuir a desterrar algunos de esos mitos?

–Hay un factor tremendamente poderoso detrás de Greenpeace. No creo que un libro sirva para desmontar un mito. Cuando uno está esperando el subte, ve en la pantalla los saltitos de la ballena. No creo que esta tendencia vaya a cambiar, quizá pueda haber más reticencia de los gobiernos, que empiezan a darse cuenta de que vamos a pagar las consecuencias por los compromisos internacionales que se contraen respecto de los temas ecológicos. En el caso de Galápagos se ve muy clarito porque está al borde de perder el control. Ecuador no puede hacer nada porque Galápagos tiene un valor biológico tan importante para la humanidad que las organizaciones internacionales han decidido que la isla no pueda ser considerada bajo soberanía nacional. Con el aire está pasando lo mismo, con el agua también. Plantear el tema del agua en la Argentina es muy interesante.

El agua argentina es de nosotros, pero las organizaciones ecologistas esgrimen que son patrimonios internacionales, son problemas de la humanidad. En el lenguaje, estas organizaciones han incorporado el derecho que siempre sintieron sobre los recursos del tercer mundo. El ecologismo es el nuevo colonialismo del siglo XXI
.

Como junto a los recursos están asociados los problemas de población y de desarrollo humano, la cuestión es verdaderamente preocupante. De ahí el título de “Ecofascismo”, por el carácter antidemocrático de las políticas del Primer Mundo que propagan el control poblacional en nuestros países.





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LA PARTE Y EL TODO





21/1/12

FAMATINA






En la tercera semana de un masivo acampe, para evitar el ingreso de una empresa minera, aumenta el rechazo a la actividad extractiva. El gobierno nacional festejó el récord de exploración minera...



Piquete. Corte de camino. Asamblea permanente. Pueblada. Distintas formas de llamar a la decisión del pueblo riojano de Famatina que rechaza la megaminería, industria extractiva que advierten impactará en la forma de vida de la región. Las Asambleas de Famatina y Chilecito mantienen 19 días de masiva movilización a 1800 metros sobre el nivel del mar, con calores extremos y una decisión: “El Famatina no se toca”. Cuenta con el apoyo del Intendente, el párroco local, la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC –donde confluyen organizaciones socioambientales de todo el país–), organismos de derechos humanos, el escritor uruguayo Eduardo Galeano y la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa). Ya fueron judicializados ocho asambleístas. El gobernador Luis Beder Herrera sigue de vacaciones y ningún funcionario del gobierno nacional se refirió al tema.

El cordón montañoso de Famatina era pretendido en 2007 por la empresa Barrick Gold, líder mundial del sector. Pretendía extraer oro y cobre, pero chocó con las asambleas riojanas, que negaron el paso a la montaña. Barrick abandonó el emprendimiento, pero no fue el único traspié: el gobernador Angel Maza fue destituido, por “mal desempeño de sus funciones”, por la legislatura provincial, donde jugaron un papel fundamental los diputados que respondían al entonces vicegobernador Beder Herrera.

Herrera enarbolaba un discurso antiminería. Aún hoy permanecen en Internet entrevistas donde llama “defender el agua” y rechazar la megaminería por “contaminante”. A poco de asumir, cambió de discurso y derogó la ley que limitaba la actividad extractiva en la provincia. En junio de 2010, integró la comitiva oficial que viajó a Canadá, en el marco de la cumbre del G-20, y se entrevistó con el presidente de Barrick Gold, Peter Munk. La foto de la Agencia de Noticias Télam muestra a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sonriente, de vestido azul, junto a Munk, los gobernadores de La Rioja, San Juan (José Luis Gioja), Salta (Juan Manuel Urtubey), el secretario de Minería (Jorge Mayoral) y el entonces ministro de Economía (Amado Boudou).

Otra foto oficial, también en Canadá, muestra a la Presidenta frente a un micrófono, al lado de Munk, disertando. De fondo, las banderas de Canadá, Argentina y otra de Barrick (blanca, amarilla y letras negras).

El comunicado de las Asambleas Riojanas, fechado el 7 de julio de 2010 remarca: “Instamos a las comunidades riojanas a organizarse para resistir e impedir la enajenación de nuestros bienes comunes en resguardo de los intereses y la soberanía provincial y nacional y de las futuras generaciones”.

A fines de 2011, trascendió en La Rioja un acuerdo entre el gobierno provincial y la empresa canadiense Osisko Mining Corp para explorar el cerro Famatina. Volvió el estado de movilización. Que tuvo su pico cuando los asambleístas descubrieron una carpeta de la empresa con información de los activistas. Denunciaron “listas negras”, al mejor estilo de la última dictadura militar, en las que se detallaban lugares de trabajo y nivel de participación en las asambleas.

El 2 de enero, comenzó el corte en Alto Carrizal, camino vecinal por donde debiera pasar la empresa para explorar el Famatina. Casi tres semanas de corte, que ya se transformó en un acampe permanente y masivo. El jueves 12 hubo movilización, en respaldo a la lucha riojana, en seis provincias (Mendoza, Río Negro, Catamarca, Córdoba, Chubut y Buenos Aires). El lunes 16 venció el plazo que, según el convenio, tenía la empresa para ingresar al cerro. El mismo día hubo una masiva movilización desde Alto Carrizal hasta el casco urbano de Famatina. También hubo una concentración en la capital riojana.


Algunas de las voces de tres semanas de movilización:

  • ”Es injusto que se tomen acciones de criminalización de la protesta social de los vecinos, quienes han realizado innumerables denuncias y las cuales nunca se han resuelto a su favor (…) El gobierno de la provincia privilegia el capital financiero sobre la vida del pueblo riojano” (Adolfo Pérez Esquivel).

  • ”El pueblo de Famatina no quiere la actividad minera como una actividad para nuestra región. La gente apuesta al turismo o a la producción de nueces, duraznos, uvas, peras” (intendente Ismael Bardogaray).

  • ”La intimidante presencia de fuerzas de seguridad especiales, la amenaza constante sobre la integridad física de los ciudadanos, sumado a las reiteradas vulneraciones de sus derechos básicos como el de manifestarse y expresarse, y la posición del gobierno nacional, son algunas de las preguntas de los pedidos de informes –al Gobierno– (Centro de Estudios Legales y Sociales -CELS-, Servicio de Paz y Justicia -Serpaj-, Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (Aadeaa), Colectivo Voces de Alerta, Colectivo por la Igualdad)

  • ”La Constitución Nacional y Provincial prevén mecanismos de participación como la consulta popular, en la que el pueblo se manifiesta sobre situaciones que hacen a su destino social, cultural o económico. Consideramos que estos instrumentos constitucionales respetuosamente aplicados, contribuirán a apreciar realmente la voluntad popular de los departamentos de Chilecito y Famatina y a valorar la palabra empeñada de aquellos que fueron constituidos por el pueblo riojano en rectores de los destinos de la Provincia” (extracto del comunicado del obispo de La Rioja, Roberto Rodríguez).

  • ”Apoyamos los reclamos de la población de La Rioja, rechazando el nuevo emprendimiento de la empresa Osisko que el Gobierno impulsa para el Cordón de Famatina, pronunciándonos contra el saqueo y la depredación del valle de Famatina, y haciendo nuestros los reclamos de la población organizada (…) Solicitamos la urgente revisión de la legislación nacional minera derogando las leyes que permiten el saqueo de los recursos naturales, la exención impositiva a este sector y la contaminación de la biosfera” (Resolución del Congreso de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina –Fesprosa–, integrada por 27 mil profesionales de la salud).

  • ”Desde lejos, pero desde cerca, envío un abrazo de muchos brazos a los pobladores de Famatina, que no se dejan engañar con esos cuentos de las sanguijuelas modernas, que te venden buena salud mientras te acompañan al cementerio” (Eduardo Galeano).

  • ”El Fatamina no se toca” (Asamblea de Famatina y Chilecito).





Ningún funcionario nacional se refirió al tema. Ni siquiera las secretarías de Ambiente, ni Derechos Humanos; las más directamente vinculados a la contaminación y a la criminalización de la protesta. Tampoco el Ministerio de Justicia ni la Jefatura de Gabinete.

El 13 de enero –cuando la movilización riojana llevaba casi dos semanas, ya había ocho activistas imputados y se temía represión en el acampe– una dependencia del gobierno nacional rompió el silencio.

“Histórica inversión de riesgo. 1.031.600 metros perforados. Se perforó un 41,3 por ciento más que en 2010, y un 664 por ciento con respecto al inicio de 2003. Permite promover nuevos empecimientos productivos”, celebró la Secretaría de Minería de Nación (“metros de perforaciones” es la forma en que se mide la actividad exploratoria).

El comunicado remarcó que “el récord histórico ratifica a la Argentina como uno de los países con mayor dinámica en esta actividad”. Y explicó que ”el fuerte aumento de la actividad exploratoria generó la aparición de nuevos emprendimientos, el país ya cuenta con más de 600”. Y detalló que las principales provincias con proyectos mineros son Santa Cruz, San Juan, Salta, Catamarca, Jujuy, Mendoza, Neuquén y La Rioja.





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