2

Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza.

1

Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza.

Mostrando entradas con la etiqueta suramérica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta suramérica. Mostrar todas las entradas

13/3/15

FORO INTERNACIONAL X LA EMANCIPACIÓN Y LA IGUALDAD





El Ministerio de Cultura de la Nación realizó del 12 al 14 de marzo en el Teatro Cervantes (Libertad 815, Ciudad de Buenos Aires), el Foro Internacional por la Emancipación y la Igualdad, en el que se reflexionó acerca de los procesos políticos que atraviesan los países de América Latina y de la crisis económica y social que afecta a Europa.



"Este encuentro servirá para analizar los procesos de transformación que se han dado en nuestro país y en Latinoamérica, una región que logró trasladar el eje de la discusión y la acción política hacia la izquierda, enfocándose en la defensa de los intereses nacionales y la inclusión de las mayorías populares. Además, las ponencias y discusiones que se desarrollen esos días serán una nueva oportunidad para debatir sobre los cambios en curso en Europa y los actuales intentos de socavar los procesos democráticos latinoamericanos con el evidente propósito de restaurar el statu quo neoliberal", dijo la ministra de Cultura de la Nación, Teresa Parodi.


Noam Chomsky (EE.UU.), Cuauhtémoc Cárdenas (México), Constanza Moreira (Uruguay), Emir Sader (Brasil), Piedad Córdoba (Colombia), Iñigo Errejón (España), Jorge Alemán (Argentina), Ignacio Ramonet (España), Álvaro García Linera (Bolivia), Nicolás Lynch (Perú), Gabriela Montaño (Bolivia), Axel Kiciloff (Argentina), Gabriela Rivadeneira (Ecuador), Leonardo Boff (Brasil), Gianni Vattimo (Italia), Paco Taibo (México), René Ramírez (Ecuador), Nidia Díaz (El Salvador), Ticio Escobar (Paraguay), Horacio González (Argentina), Camila Vallejo (Chile) y Marisa Matias (Portugal) son algunos de los políticos e intelectuales que participarán del encuentro.


Este Foro Internacional es organizado por la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, que conduce Ricardo Forster, y tiene como objetivo poner en el centro del debate la dignidad del hombre y de los pueblos, destacando a la política como una herramienta de emancipación democrática.

Forster explicó que "el foro servirá para actualizar el mapa político-intelectual que proponen los dispositivos alternativos a la hegemonía neoliberal, tanto en Latinoamérica como en Europa. Vamos a hacer un encuentro donde, bajo el paraguas de la emancipación y la igualdad, se discuta el neoliberalismo, el presente y el surgimiento de nuevos proyectos de tradición democrática y popular en ambos continentes".

"La idea, entonces, es generar un gran debate de cara a la sociedad, con la expectativa de producir un texto firmado por todos los participantes", añadió.

Así, dirigentes sociales y políticos, intelectuales y líderes de América y Europa se reunirán para decir no a las amenazas de restauración neoliberal, buscando fortalecer los horizontes de emancipación e igualdad que deben guiar la vida de los pueblos.

El Foro Internacional por la Emancipación y la Igualdad se realizó entrada gratuita, con ingreso por estricto orden de llegada hasta agotar la capacidad de la sala de 800 localidades. Además, se dispuso una pantalla gigante en la plaza ubicada frente al teatro (Av. Córdoba y Libertad), que permitió ver el Foro en vivo y en directo, y mediante un sistema de streaming, todas las actividades pudieron seguirse en www.cultura.gob.ar







Chomsky vs Foucault

En su discurso de apertura, el jefe de gabinete Aníbal Fernández habló en representación del Poder Ejecutivo. Con la locuacidad que lo caracteriza, hizo referencias al peronismo con citas que fueron desde Calle 13, pasando por Julio Cortázar y hasta Michel Foucault. En el palco izquierdo lo escuchaba atentamente el lingüista estadounidense Noam Chomsky, quien debatió con el intelectual francés en un debate televisado en 1971. El abogado Lucas Arrimada recordó en su blog Ante la Ley que a Chomsky no le quedó el mejor de los recuerdos de aquella charla. "Me pareció completamente amoral. Nunca he conocido a nadie que fuera tan totalmente amoral", dijo sobre Foucault.







PROGRAMA

JUEVES 12 DE MARZO
14.00 h. Acto de apertura.

15.00 h. Mesa 1: Desafíos y encrucijadas en América Latina
Panelistas: Cuauhtémoc Cárdenas (México), Constanza Moreira (Uruguay), Emir Sader (Brasil), Piedad Córdoba (Colombia). Moderador: Víctor Hugo Morales.

17.30 h. Conferencia magistral de Noam Chomsky
Palabras introductorias a cargo de Anthony Arnove.

20.00 h. Mesa 2: América Latina y Europa, en espejo
Panelistas: Iñigo Errejón (España), Ignacio Ramonet (España), Ricardo Forster (Argentina) y Álvaro García Linera (Bolivia). Moderador: Diego Tatián.

VIERNES 13 DE MARZO
11.00 h. Mesa 1: Nuevas izquierdas y tradiciones populares en América Latina
Panelistas: Nicolás Lynch (Perú), Gabriela Montaño (Bolivia), Vladimir Acosta (Venezuela) y René Ramírez (Ecuador). Moderador: Eduardo Rinesi.

14.30 h. Mesa 2: Nuevas izquierdas y tradiciones populares en Europa
Panelistas: Martina Anderson (Irlanda), Konstantinos Tsoukalas (Grecia) y Germán Cano (España). Moderador: Pedro Brieger.

17.00 h. Mesa 3: Actualidad de las tradiciones emancipatorias
Panelistas: Leonardo Boff (Brasil), Gianni Vattimo (Italia), Horacio González (Argentina), Marcelo Sánchez Sorondo (Argentina). Moderador: Jorge Alemán.


SÁBADO 14 DE MARZO
11.00 h. Mesa 1: Cultura: nuevas subjetividades, neoliberalismo y proyecto emancipador
Panelistas: Paco Taibo (México), Ticio Escobar (Paraguay), Eduardo Moisés Torres Cuevas (Cuba) y Nidia Díaz (El Salvador). Moderador: Gonzalo Civila (Uruguay).

14.00 h. Mesa 2: La nueva generación ante la disputa del presente
Panelistas: Iñigo Errejón (España), Camila Vallejo (Chile), Marisa Matias (Portugal) y Axel Kiciloff (Argentina). Moderador: Ricardo Forster

16.00 h. Clausura del Foro



















7/3/13

CHÁVEZ POLÍTICO







Un hombre es siempre muchas cosas. En el caso de Hugo Chávez, beisbolista aficionado, lector voraz aunque de gustos dispersos, militar habituado a ver el mundo en términos de táctica y estrategia, cristiano cada vez más convencido, showman, self-made man, cantor y pintor aficionado...

Podría haber sido, también, un héroe. En la tarde del 11 de abril del 2002 las fuerzas armadas rodeaban el Palacio de Miraflores, luego de que una manifestación antichavista liderada por empleados de Pdvsa se desviara hacia la sede presidencial y se enfrentara a un grupo de partidarios del presidente, con choques entre policías y militares y francotiradores que dejaron dos docenas de muertos de ambos bandos. Con un sector de los militares cercándolo, las comunicaciones con los más leales interrumpidas y un panorama internacional confuso –Estados Unidos y España apoyaban el golpe, la Argentina de Duhalde se oponía, Brasil aguardaba–, Chávez decidió no combatir. Todavía no sabía que sus funcionarios le jurarían lealtad, todavía los canales privados de televisión no transmitían dibujos animados para ocultar a los miles y miles de chavistas que bajaban de las laderas caraqueñas para respaldarlo, y todavía, decisivamente, no era consciente de que una parte importante de las fuerzas armadas, sobre todo de la Marina y el Ejército, se negaban a sumarse a la asonada.

En este contexto confuso, Chávez ordenó a su guardia personal no enfrentar a los militares sublevados y se entregó sin disparar un solo tiro. Al hacerlo, Chávez actuaba racionalmente, midiendo relaciones de fuerza, calculando probabilidades y recurriendo a la enorme astucia de no dejar nada por escrito: se rindió, por supuesto, pero se negó a firmar la renuncia formal que los golpistas nunca pudieron exhibir en público, en uno de esos gestos aparentemente menores pero que revelan la intuitiva sagacidad del verdadero político. Porque renunciando sin combatir, Chávez hacía algo más que evitar el destino trágico de Allende, que se pegó un tiro con la ametralladora obsequiada por los cubanos cuando las tropas de Pinochet entraban a La Moneda. En aquel momento, en una decisión que a la larga se revelaría acertada, Chávez sí renunció a algo: renunció al destino de héroe para ser, desde ahí y hasta el final de sus días, un político.

(Lo interesante es que el consejero definitivo de esa decisión, según el mismo Chávez contaría después, era, él sí, un héroe: Fidel Castro, al teléfono desde La Habana, le sugería que no se inmolara, que se entregara mientras pudiera porque, intuía bien, todavía había chances de un retorno al poder. En una de esas vueltas interesantes que a veces nos trae la historia, el héroe le aconsejaba a Chávez que actuara como un político)

De entre todos los ángulos posibles para analizar a Chávez, elijo entonces éste: Chávez podrá haber sido un buen o un mal presidente, pero no fue un héroe ni un tirano. Por eso, aunque la tan de moda comparación con Fidel resulte tentadora, también puede ser engañosa: a diferencia del cubano, un exponente de la Guerra Fría que lideró la epopeya de una revolución triunfante a 90 millas de La Florida, Chávez fue un político del siglo XXI que llegó al poder por los votos y se mantuvo ahí 14 años gracias al apoyo popular evidenciado en una seguidilla de 13 elecciones impecablemente ganadas.

Y fue también el primer gran líder de la etapa posneoliberal de América latina. Asumió la presidencia en 1999, en plena hegemonía del Consenso de Washington, y comenzó a explorar un camino por el que luego avanzarían otros países. No por una especial clarividencia, o al menos no sólo por eso, sino porque el estallido económico, la crisis social y el derrumbe del sistema de partidos (las marcas de fábrica de la transición pos neoliberal) que en Argentina se produjeron en 2001, en Bolivia en 2003/2004 y en Ecuador en 2004/2005, en Venezuela sucedieron en 1989, cuando el Caracazo cambió para siempre el paisaje de un país que, en la tibieza de una socialdemocracia autocomplaciente, se había creído a salvo de traumas sociales y golpes de Estado.

Desde su llegada al poder y la asombrosa puesta en escena de su primer juramento (“juro por esta moribunda Constitución”, dijo para dejar bien clara su intención de reformarla), Chávez maniobró hábilmente –siempre midiendo, calculando, sopesando– hasta alcanzar, en sus últimos años, un ambicioso proyecto de reforma política, social y en menor medida también económica.

Detengámonos un momento en el balance. Desde el punto de vista social, el saldo es positivo: prácticamente todos los indicadores mejoraron, se los mida como se los mida, en los 14 años de chavismo. Desde el punto de vista económico, en cambio, el balance es más matizado: Chávez no logró romper la monodependencia de un país que sigue exportando básicamente un solo producto –petróleo– a básicamente un solo destino –Estados Unidos–, aunque es lícito preguntarse si alguien podría haberlo hecho con un barril que se obstina en ubicarse por encina de los 100 dólares. Como sea, Venezuela ha registrado un crecimiento desparejo, acumula preocupantes tensiones macroeconómicas (alta inflación, déficit fiscal, un mercado cambiario caótico) y sigue descansando en una estructura productiva más parecida a la de Nigeria o Arabia Saudita que a la de Argentina o Brasil. Desde el punto de vista político, el saldo del chavismo es un formato institucional difícil de definir pero muy novedoso, una especie de hiperdemocracia plebiscitaria en la que la evidente legitimidad del líder convive con no menos evidentes esfuerzos por debilitar el componente republicano –y en menor medida el liberal– propio de cualquier sistema democrático. En concreto: Venezuela es el único país latinoamericano –a excepción de Cuba– que no contempla límites al ejercicio permanente del poder por la misma persona, y al mismo tiempo celebra periódicamente elecciones limpias en las que, cuando el líder pierde, como sucedió en el referéndum del 2007, reconoce su derrota.

Y por último, desde el punto de vista de las relaciones internacionales, Chávez fue el principal impulsor de una integración latinoamericana concebida como una articulación solidaria entre iguales, que no cayó en el típico esquema centro-periferia que caracterizó a las relaciones con Gran Bretaña, Estados Unidos e incluso, por momentos, Brasil, pero que a la vez encontró enormes dificultades para cristalizar en acuerdos concretos y duraderos. Una integración presidencial que aún no ha coagulado en procesos institucionalizados a la altura de sus intenciones (no tenemos ni Banco del Sur ni moneda única ni aduanas armonizadas ni un Parlamento), pero que de todos modos supone un desafío a Estados Unidos. Pero un desafío contenido, administrado. Sucede que, pese a su prédica antiimperialista, Chávez evitó jugar con los dos temas más sensibles en la estrategia exterior de Washington (cooperó siempre en materia de lucha contra el narcotráfico y no mantuvo con las FARC más contactos que los necesarios para resguardar sus fronteras, como por otra parte también hace Brasil), en el contexto de una relación comercial estable y mutuamente beneficiosa (la única vez que Chávez dejó de enviar petróleo al imperio fue –paradojas de la historia– cuando la oposición conservadora paralizó Pdvsa).

Resulta difícil, en medio de la avalancha de análisis y tras 14 años en el poder, ensayar un balance del chavismo. Lo central, creo, es evitar que las necesarias miradas panorámicas oculten los matices y las contracciones de un régimen que podrá ser de trazo grueso, pero al que el trazo grueso no alcanza para describir. Y que además –aunque apenas se reconoce– fue mutando en el tiempo, de la fascinación inicial con la tercera vía al socialismo del siglo XXI, por motivos totalmente comprensibles: a diferencia de Evo Morales y Lula y al igual que Rafael Correa, Chávez llegó al poder sin un partido, un movimiento social o una confederación sindical que lo respaldara, y quiso emprender cambios profundos basándose sobre todo en su voluntad y su carisma. Y ahí se encontró con la paradoja –otra más– de intentar implantar el socialismo, aun el del siglo XXI, en una sociedad amansada en una cultura económica rentista, con una estética que no es la única, por supuesto –porque Venezuela también es cuna de escritores y pintores geniales–, pero sí la dominante, de nuevo rico a lo Catherine Fulop; una revolución en el país que consume más whisky escocés per cápita del mundo (aunque no produce ni una gota y aunque sí fabrica un ron excelente), donde se venden más Hammers (a 80 mil dólares cada una) que en Estados Unidos y cuya capital se ha ido convirtiendo en la ciudad más insegura de Sudamérica (¡más que Río!), a pesar de que los índices de desigualad han mejorado (en una de esas contradicciones que ponen en crisis las verdades de los sociólogos, Caracas es una ciudad más igualitaria pero más peligrosa).

Volvamos al principio. Como el resto de los presidentes del giro a la izquierda latinoamericano, Chávez supo combinar gobernabilidad económica con estabilidad política e inclusión social, trípode en el que descansa la legitimidad de esta nueva camada de líderes. Fue, de todos ellos, el que llevó más lejos su vocación transformadora, aunque las reformas no siempre hayan funcionado y aunque muchas de ellas tengan pies de barro. Manteniéndose dentro de las amplias fronteras de la democracia y el capitalismo, Chávez tuvo la vocación de los grandes políticos que quieren estirar la cuerda al máximo, y en el camino chocó, una y otra vez, con la realidad de un país que lo quiso tanto como lo odió. Sin caer en disquisiciones de hegelianismo para aficionados acerca del Hombre y la Historia, si el sujeto o la estructura, digamos por último que Chávez fue la expresión más potente de un proceso que lo trasciende, histórica y geográficamente. Sus límites fueron los de Venezuela y los de las revoluciones impuestas desde arriba.




Director de Le Monde diplomatique
Edición Cono Sur




9/10/12

Entrevista: Marta HARNECKER










Ex asesora del gobierno venezolano. Discípula del filósofo Louis Althusser e integrante del gobierno de Salvador Allende, Harnecker es un mito viviente de la izquierda regional. A los 75 años declara su simpatía por el proceso venezolano: “Es el país menos desigual del continente”.



Marta Harnecker cuenta que escribió más de 80 libros. El más conocido, Conceptos Elementales del Materialismo Histórico, de los años ’60, vendió más de un millón de ejemplares y está en su 67ª edición.

Se define como “educadora popular” marxista-leninista. Chilena, fue discípula del filósofo Louis Althusser, líder estudiantil católica e integrante del gobierno socialista de Salvador Allende. Se casó con uno de los comandantes de la revolución cubana (Manuel Piñeiro, Barba Roja) y en los años 2000 fungió como consejera de Hugo Chávez. 

A los 75 años, viaja por América latina y se dice optimista: “Los Estados Unidos ya no hacen lo que quieren en la región y creció el concepto de soberanía”. Ahora que vive en Vancouver (Canadá), considera a Chávez como un “líder revolucionario fundamental”, pero una “persona contradictoria”: “Él es un militar que cree en la participación popular. Lo importante es ver el fruto de eso”. Venezuela es el país menos desigual del continente.



–¿Cuál es su evaluación de la situación política en América latina?

–Tengo mucho optimismo. Cuando Chávez ganó estaba solo, pero hoy el panorama cambió mucho. Considero que las situaciones más avanzadas están en Venezuela, Bolivia y Ecuador. El concepto de esos gobiernos es el de una sociedad alternativa al capitalismo, donde la persona humana tenga un pleno desarrollo. No dimos importancia a eso en el pasado. Hoy en día es fundamental: una sociedad construida por las personas, de abajo hacia arriba. No se trata de hacer que el pueblo sea un mendigo que recibe regalos del Estado, no es eso lo que queremos ni lo que se está haciendo. El partero de este proceso fue el neoliberalismo, que provocó contradicciones y los pueblos comenzaron a resistir y a entender que tienen que participar en política y crear instrumentos políticos. Fue el caso de Ecuador, Bolivia y Venezuela, donde hubo presiones populares en los años ’80 que están en el origen del triunfo de Chávez.

–¿No están los logros de Chávez muy vinculados al petróleo?

–Cuando Chávez llegó al poder el petróleo ya estaba nacionalizado, pero no estaba en manos del gobierno, era administrado por los grupos ahora en la oposición. Como consecuencia del golpe de 2002, el gobierno recupera su administración. Los excedentes del petróleo pasan a servir a las misiones sociales internas y a apoyar otros procesos en América latina. Hay dependencia, pero también claridad de que ésta debe ser superada.

El gobierno está invirtiendo en proyectos de industrialización, pues el neoliberalismo desindustrializó nuestros países. La estrategia es depender cada vez menos del petróleo.

–¿Cuál es su análisis de la situación en Brasil, Argentina y Uruguay?

–Son diferentes, son gobiernos mucho más moderados, pero que están tomando medidas de soberanía, porque lo primero que necesitamos es conseguir la soberanía ante los Estados Unidos. Hemos hecho reuniones dejando fuera a los Estados Unidos, no viene el Departamento de Estado a decir lo que tenemos que hacer. En la mayoría de los gobiernos de la región, la soberanía es un valor. Es un éxito que se haya constituido la Unasur y que Chile, México y Colombia participen en ella.

–¿Disminuyó el poder de los Estados Unidos en la región?

–Los Estados Unidos ya no pueden hacer lo que quieren. Pero, claro, su poder es inmenso. Hay una contraofensiva de los Estados Unidos, que se refleja en situaciones como la de Zelaya y en la tentativa contra Correa. Hubo un golpe contra Lugo. Están intentando volver a hacer un golpe en Bolivia, con sectores de oposición aprovechando de las contradicciones en el interior del pueblo. En Santa Cruz y en otros lugares, están intentando hacer alianzas con los sectores descontentos del pueblo. La intención del separatismo fue vencida gracias a la organización popular, ahora no hay un peligro inminente, pero esas fuerzas se están reconstituyendo.

–En su perspectiva, ¿podría haber un modelo común entre países latinoamericanos?

–Soy chilena, en Chile se consolidó la contrarrevolución burguesa, con Pinochet y los que siguieron. La Concertación dio continuidad a las políticas neoliberales con algunas políticas sociales. Hubo un neoliberalismo exitoso, por el aumento del PIB, la construcción de carreteras, pero Chile, que era uno de los países más igualitarios de América latina, es hoy uno de los que tienen mayores diferencias entre pobres y ricos. En Chile no existían muros en las casas de la gran burguesía. No se puede medir el resultado del neoliberalismo solo por el lado económico. Conocí una pareja de arquitectos chilenos que trabajan 14 horas por día, viven para trabajar, no trabajan para vivir.

–¿El gobierno del PT significa la contrarrevolución burguesa?

–Los sectores dominantes se consolidaron, el agronegocio. El PT está buscando hacer otra cosa. No se puede comparar con Venezuela o Bolivia, por motivo de la correlación de fuerzas de la victoria de Lula. En un país que es la sexta economía del mundo, el capital financiero y las transnacionales tienen un poder enorme. Entonces, el capitalismo se consolida, pero hay atención en los sectores populares, se sacan personas de la pobreza.

–¿Entonces no hay un modelo común para América latina?

–No, en América latina cada situación es distinta. Es necesario estudiar cada lugar, sus orígenes históricos, las correlaciones de fuerza.

–¿Cuál es su análisis de la crisis económica mundial?

–Es una crisis estructural importante. No es terminal porque el capitalismo se recompone. Las condiciones objetivas están más adelantadas que las condiciones subjetivas. Valorizo movimientos como el de los indignados. La rebeldía es un paso inicial, pero es necesario hacer que eso se transforme en una fuerza. Reconstruyendo la izquierda es un libro mío en el que digo que es preciso un instrumento de articulación, que no son los partidos tradicionales. El neoliberalismo fragmenta a la población.

–Usted estuvo casada con un dirigente de la revolución cubana y vivió muchos años en la isla, ¿cómo ve la situación de ese país?

–Cuba fue mi segunda patria, tengo una hija cubana que vive allá. Cuba mostró a América latina la dignidad, la capacidad de defender la soberanía, de resistencia a todos los males. La economía es muy complicada.



(Periodista de Folha de Sao Paulo)
Portal Rebelión


2/7/12

ESTADOS UNIDOS Y EL GOLPE EN PARAGUAY











Mientras se realizaba el juicio político exprés contra Fernando Lugo, el presidente democráticamente electo de PARAGUAY, el pasado 22 de junio, considerado "ilegal" por los países vecinos, diputados paraguayos se reunían con militares de Estados Unidos para negociar la instalación de una base castrense en el Chaco, territorio extenso y despoblado del país sudamericano.

El legislador José López Chávez, quien respondía al grupo disidente del Partido Colorado (la Unace) –encabezado por el general golpista Lino Oviedo, con el cual tiene algunas diferencias– y es presidente de la Comisión de Defensa de la cámara baja, expresó su "esperanza" en que Estados Unidos instale bases militares en el Chaco, según fuentes de ABC Color (www.abccolor.com.py).

De acuerdo con ese medio, el más poderoso complejo mediático de la derecha en Paraguay y clave en la destitución de Lugo, el diputado López Chávez –acusado de conductas mafiosas– confirmó que dialogó con jefes militares estadunidenses sobre la posibilidad de instalar bases, aunque el tema está siendo analizado por el Pentágono

En declaraciones a una radiodifusora paraguaya (789 AM), el legislador argumentó que "es necesario" instalar dichas bases, ya que, según su apreciación, Bolivia "constituye una amenaza para Paraguay, debido a la carrera armamentista que desarrolla". Asimismo alega que su país necesita mejorar su seguridad en las zonas despobladas.

La "ayuda humanitaria"

El posible acuerdo bilateral llevaría "ayuda humanitaria de tropas estadunidenses" para la población local. Como se sabe, la "acción cívica" y la "ayuda humanitaria", que ya han realizado tropas de Estados Unidos en Paraguay, a las que se dio inmunidad diplomática en mayo de 2005, es un esquema de contrainsurgencia, espionaje y control poblacional y territorial.

Según las fuentes, esa propuesta tomó estado público el pasado 23 de junio, "luego de un encuentro entre referentes de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados con un grupo de generales de Estados Unidos, el cual llegó al país para dialogar sobre eventuales acuerdos de cooperación".

Esta podría ser una de las causas de la rapidez con que se sacó a Lugo del gobierno, por los compromisos con el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión de Naciones Sudamericanas, lo que no habría permitido avanzar en el proceso de bases castrenses.

En 2009, Lugo había rechazado, aunque débilmente, la posibilidad de grandes maniobras del Comando Sur en Paraguay, aduciendo los compromisos con naciones asociadas.

Pero desde mayo de 2005 –antes de la llegada de Lugo al gobierno– se permitió el ingreso de tropas estadunidenses a Paraguay con inmunidad, permiso de libre tránsito y permanencia para sus soldados con vigencia hasta diciembre de 2006, prorrogable automáticamente, como entonces publicó este periódico.

Fue uno de los golpes más fuertes que Washington asestó contra el Mercosur, el cual renunció así a su poder jurisdiccional, ya que las tropas pueden trasegar armamento, equipo y medicamentos y actuar en cualquier lugar del territorio, y sin nuevas autorizaciones en esos momentos entraron un contingente de 400 soldados –el primero– y grupos especiales.

En realidad, este tipo de tropas nunca se fueron de Paraguay. Cuando el DICTADOR Alfredo Stroessner fue derrocado por un golpe "entre amigos" en febrero de 1989 se mantuvieron en el poder militares que habían participado en su larga dictadura (1954-1989).

Paraguay perdió el derecho de investigar los delitos que pudieran cometer las tropas extranjeras y no podrá demandar a Washington ante la Corte Penal Internacional, violando así su legislación.

En Paraguay, informes detallados de analistas militares advirtieron sobre la poderosa infraestructura de Estados Unidos en un país de importancia geoestratégica, porque limita con Bolivia, Brasil, Argentina y está relativamente cerca de otros donde hay bases castrenses estadunidenses.

Los militares del Comando Sur han marcado el territorio que está sobre el extenso acuífero guaraní, uno de los más grandes de agua potable del mundo, ubicado en la triple frontera que tiene Paraguay con Argentina y Brasil.

Según los informes castrenses, todos los cuarteles paraguayos cercanos a las fronteras están preparados como infraestructura para tropas estadunidenses, las cuales incluso han cavado pozos artesianos para agua potable, supuestamente para campesinos, que en realidad éstos no utilizan.

Así, el cuartel Mariscal Estigarribia, situado a sólo 250 kilómetros de Bolivia, tiene una pista de casi 3.800 metros de largo, en un país que tiene escasas fuerzas aéreas.

Ésta fue construida por tropas estadunidenses, las cuales la modernizaron en años recientes y está diseñada para recibir aviones Galaxy y B-52, así como otras aeronaves portadoras de equipo y armamento de gran escala; también está preparada la pista de la base de Palmerola, en Honduras.

De la misma manera, allí pueden ubicarse miles de soldados si se requiere hacerlo en cualquier momento. Está catalogada como una de las bases con infraestructura más poderosa de Estados Unidos en América Latina.

Sin embargo, es evidente que ante la ofensiva en marcha contra los gobiernos de Sudamérica que posibilitaron un escenario golpista en Bolivia y Paraguay, en junio de este año, así como conatos desestabilizadores en Argentina, se necesita ubicar más tropas en ese lugar estratégico.

La noticia de los acuerdos mencionados entre los diputados ligados con la dictadura pasada y los generales estadunidenses no sorprende en estas circunstancias. Y precisamente en un país donde la lucha por las tierras robadas y mal habidas, como las caracterizó la Comisión por la Memoria, la Verdad y la Justicia, el conflicto social es cuestión permanente.

Para los campesinos, recuperar sus tierras es cuestión de vida o muerte. Especialmente por los ataques de los llamados "brasiguayos" y sus grupos de choque, empresarios soyeros de Brasil, pero como sostiene Martín Almada, defensor de los derechos humanos, forman parte de las grandes corporaciones, como Monsanto, que avanzan sobre el continente.

Detrás de la destitución de Lugo hay elementos que deben verse como un ataque estratégico para el proyecto de desestabilización, tendiente a golpear la integración latinoamericana.



LA JORNADA


19/6/12

ARTIGAS 248







José Gervasio Artigas nació el 19 de junio de 1764 en la ciudad de Montevideo.

Pertenecía a una familia cuyo origen se vinculaba a los primeros fundadores de dicha ciudad. De joven estuvo abocado a las labores del campo, circunstancia que le dio un conocimiento pleno de la realidad socio-cultural de la campaña. Luego, ingresó al regimiento de Blandengues de la Frontera donde se convirtió en oficial.

Cuando acontecieron las invasiones inglesas (1806 y 1807) Artigas participó en la Reconquista de Buenos Aires. En 1811, desertó del bando español cuando el nuevo virrey del Río de la Plata Francisco Javier de Elío desconoció a la Junta revolucionaria porteña creada en mayo de 1810. El gobierno revolucionario de Buenos Aires lo designó Teniente Coronel y su misión era provocar levantamientos en la Banda Oriental contra los realistas. Para este objetivo contó con una fuerza militar obtenida gracias a su influencia en la campaña oriental. El 28 de febrero de 1811, se inicia la revolución en la Banda Oriental: el episodio se conoce como “El grito de Asencio”. Poco después, el 18 de mayo obtiene una resonante victoria en “Las Piedras”, lo cual permite a Rondeau establecer el sitio sobre Montevideo. Pero, en julio de ese año, penetran tropas portuguesas en la Banda Oriental.

En Buenos Aires, la contrarrevolución se expresa en el primer Triunvirato, el cual pacta un armisticio, en octubre, con el virrey Elío, abandonando a Artigas a su suerte.

Ya convertido en Jefe de los Orientales, Artigas decide cruzar el Uruguay y asentarse en el Ayuí. Alrededor de 5000 hombres lo siguen en ese “éxodo oriental” o caravana “de la redota”.
A fines de año, Artigas y su gente vuelven a la lucha, ahora colaborando con Sarratea, nombrado Jefe del Ejército en la Banda Oriental. Pero éste soborna a algunos jefes, por lo cual Artigas decide desobedecerlo. Ante esta actitud del caudillo oriental, Sarratea lo declara “traidor a la patria”.

La instalación del segundo Triunvirato en Buenos Aires (1812) posibilitó la apertura de la Asamblea del año XIII el 31 de enero de 1813. Artigas decide reconocerla y envía diputados, en representación de los pueblos orientales, munidos de una serie de instrucciones originadas en el Congreso de Tres Cruces (5 de abril de 1813) que expresaban el pensamiento emancipador del caudillo oriental. En ellas, Artigas proponía la independencia absoluta de España, un sistema de confederación con las provincias, un gobierno central, republicano y federal, libertades en lo civil y religioso y que la capital de las Provincias Unidas debía establecerse fuera de Buenos Aires. Sin embargo, los diputados orientales fueron rechazados por la Asamblea argumentando el incumplimiento de formalidades. La verdadera razón del rechazo radicaba en que las instrucciones de Artigas contrariaban los planes del grupo liderado por el General Alvear que dominaba la Asamblea y podían aliarse al grupo que respondía a San Martín. El rechazo de los diputados orientales derivó en una nueva ruptura de Artigas con Buenos Aires. La respuesta del Directorio porteño fue declararlo traidor (ahora, por segunda vez) y fijar 6.000 pesos por su cabeza.

La personalidad de Artigas crece por entonces y obtiene el apoyo no sólo de la Banda Oriental sino también de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, constituyendo la Liga de los Pueblos Libres (1815). De esa liga Artigas fue su Protector y quien enarboló la lucha contra el centralismo de Buenos Aires cuyo puerto y comercio libre perjudicaban al resto de las provincias.
En esa época, Artigas alcanza su mayor poder como Protector de los Pueblos Libres, con sede en Purificación. Desarrolla, entonces, su programa revolucionario: entrega de tierras a los más desamparados (huérfanos, viudas, libertos, etc.) delimitando las extensiones para evitar la formación de latifundios, defensa de las producciones locales aplicando tarifas aduaneras a la importación de mercaderías extranjeras, liberación de los indios “pues deben acabarse los privilegios que nacen de la cuna”, apoyándolos para que elijan sus autoridades y se organicen democráticamente, libre navegación de los ríos para que se beneficien todas las provincias del litoral e instalación de diversos puertos, sistema republicano y federal. Asimismo, en carta a Bolívar, manifiesta su criterio de unificación de las patrias chicas.

Esta experiencia notablemente progresista se ve perturbada en 1815 por el ingreso de tropas portuguesas en el norte de la Banda oriental, dirigidas por el General Lecor. Esta invasión ha sido promovida por Manuel J. García, representante argentino en Río de Janeiro, en complicidad con el director supremo Pueyrredón, a quien Artigas protesta con vehemencia.

Hostigado por Buenos Aires y atacado por los portugueses, el caudillo oriental comprende la necesidad de transformar su guerra defensiva en guerra ofensiva. Así, el 1º de febrero de 1820 dos hombres de Artigas, los caudillos Estanislao López de Santa Fe y Francisco Ramírez de Entre Ríos, triunfan en la Batalla de Cepeda frente a las fuerzas directoriales porteñas, pero días más tarde Artigas, Jefe Supremo de los Pueblos Libres del Litoral, cae derrotado en Tacuarembó, el 29 de enero de 1820 ante los portugueses. A la derrota sigue una decepción: López y Ramírez sin consultar con Artigas firman con Buenos Aires el Tratado de Pilar (23 de febrero de 1820). De esta manera la guerra de liberación oriental quedaba trunca.

El disgusto de Artigas lo decidió a enfrentar a Ramírez quien además tenía un compromiso secreto por el cual su ejército se reforzaría con armamentos y dinero de Buenos Aires. Artigas, en su enfrentamiento con Ramírez, sufrió una sucesión de fracasos hasta que finalmente es derrotado en Rincón de Ábalos el 24 de julio de 1820. Paraguay dio al héroe oriental un exilio de treinta años.

Fallece el 23 de setiembre de 1850. Cinco años después sus restos fueron repatriados.
La Historia Oficial, en la Argentina, juzgó siempre a Artigas un caudillo bárbaro, atrasado, despótico, descalificándolo con los epítetos más negativos. Esto no se produjo casualmente, por supuesto, sino que respondió a la necesidad de descalificar al hombre que propiciaba una política peligrosa para los sectores dominantes, en tanto reforma agraria, elevación del indio, proteccionismo industrial, democracia y unión latinoamericana. La saña contra Artigas, que se advierte tanto en la historia de Mitre como en la de Vicente Fidel López expresa una política y el propio Mitre lo reconoce cuando, en carta privada a Vicente F. López, le expresa: “Ambos hemos tenido las mismas repulsiones contra los bárbaros desorganizadores como Artigas, a quienes hemos enterrado históricamente”.

Con el paso del tiempo –y ante la reivindicación del caudillo por parte de historiadores orientales- aquel viejo odio fue reemplazado con la deformación histórica: de caudillo bárbaro, Artigas pasó a ser “el fundador de la nacionalidad uruguaya”, en abierta contradicción con lo que Artigas sostuvo siempre: que la Banda Oriental integraba las Provincias Unidas siendo precisamente, la provincia oriental de las mismas, las cuales, además eran parte de la Patria Grande Hispanoamericana.


JUAN CARLOS NAVARRO
«LOS MALDITOS»
VOLUMEN II – PAGINA 69
Ediciones Madres de Plaza de Mayo



publicado por Pensamiento Discepoleano La Matanza


27/3/12

BANDA ANCHA Popular y Latinoamericana




Además de independizarnos teleinformáticamente de los Estados Unidos, tendremos un ancho de banda domiciliario para todo venezolano o argentino conectado, por lo menos 40 veces mayor que el actual.



La más avanzada tecnología en comunicaciones se destinó para concretar la llegada de la Televisión Digital Abierta con 19 canales estatales y privados al 75% del territorio nacional, para que todos sus habitantes ya tengan acceso a la información, el conocimiento y a las culturas como derechos inalienables y fundamentales del desarrollo pleno de los ciudadanos. Lo confirmó la presidenta en Tecnópolis donde entregó el decodificador gratuito para la TV digital abierta a la familia número 1.080.000 .

Días atrás anunció desde la Casa Rosada el Plan Nacional Igualdad Cultural , que crea las condiciones que permitan la igualdad de oportunidades en la producción y el acceso a las culturas y bienes culturales del país de forma federal e inclusiva, mediante la conexión de banda ancha digital en diversos espacios de producción cultural. En ambos actos Cristina Fernández dialogaba en videoconferencias. En aquella oportunidad con Misiones, Jujuy y Santa Cruz ; y desde Tecnópolis, con Hugo Chávez en Venezuela.

En las dos ocasiones la presidenta estaba haciendo uso de la misma tecnología digital de comunicaciones que conectará a todos los argentinos entre sí y con Latinoamérica por banda ancha fullduplex ( ida y vuelta en tiempo real) de video, telefonía e Internet. No estaba anunciando lo que se va a hacer, sino lo que ya se está haciendo, con la tecnologia que ella misma estaba utilizando, y a la cual podrán acceder casi todos los pueblos argentinos antes de terminar su mandato.

Chávez mostró el mapa del nuevo anillo de fibra óptica submarina, que enlazará de norte a sur a Venezuela con la Argentina, cerrándose de este a oeste por el Atlántico y el Pacífico respectivamente. Ese anillo independizará a todos los países de Sudamérica en el tráfico de Internet y de telefonía. Todavía Latinoamérica depende del anillo submarino que se cierra en Miami .

  • Para ser más claros, cualquier correo webmail ( hotmail, yahoo, gmail, etcétera) entre dos vecinos de un mismo barrio, María y Juan, en cualquier cuidad o pueblo de Latinoamérica, sube hasta los Estados Unidos y después baja recorriendo las decenas de miles de kilómetros del anillo estadounidense, aunque María y Juan vivan uno al lado del otro. Además de independizarnos teleinformáticamente de los Estados Unidos, tendremos un ancho de banda domiciliario para todo venezolano o argentino conectado, por lo menos 40 veces mayor que el actual, de 64kbits/seg o 256kbits/seg hasta los diez megabits/seg. Ese es el ancho de banda que permitirá vernos y hablarnos en tiempo real entre latinoamericanos, algo actualmente vedado, no por costos ni por tecnologías, sino por decisión política del gobierno estadounidense, que controla la apertura de las grandes compuertas internacionales de las telecomunicaciones, el ancho de banda de sus backbones (columnas vertebrales).

Cristina Fernández dijo: “Es preciso conectar a todos los argentinos”, “es preciso que los argentinos se conozcan entre sí y se reconozcan en cada uno de sus hermanos, que no son mejores sino distintos y, al mismo tiempo, iguales”. Las videoconexiones digitales que usó la presidenta tienen la misma tecnología digital de la red federal estatal de banda ancha que está llegando por aire y por tierra, cada mes, a decenas de nuevos pueblos y que empieza por las miles de familias que no tenían ni televisión, ni teléfono y menos aún Internet .

Su base tecnológica estructural es el Plan Nacional de Telecomunicaciones Argentina Conectada, que en cinco años, tiene que terminar de llevar la banda ancha con fibra óptica y/o enlaces radioeléctricos digitales a las 9.399 localidades de todo el país. Y por supuesto sosteniendo la política de subsidios a todas las familias que no puedan pagarlo.

Hoy con la donación de los decodificadores y mañana con los módems. Vernos y escucharnos todos los argentinos en tiempo real es el horizonte nada utópico, desde Usuahia hasta La Quiaca. Quizás León Gieco y Gustavo Santaolalla hayan sido pioneros involuntarios de este revolucionario plan de integración cultural.

A medida que avance esta estructura de la red federal, estatal, popular y democrática, como una telaraña de decenas de miles de kilómetros de fibra óptica y cientos de estaciones terrestres satelitales y radioeléctricas, sus capacidades de canal superarán físicamente a las de las redes oligopólicas, y potenciarán la diversidad de fuentes de información, de conocimientos y de culturas.Los millones de frases, voces e imágenes , partiendo y llegando, desde y hacia los pueblos argentinos y latinoamericanos, irán quebrando poco a poco la penetración de los medios hegemónicos de las clases dominantes. Sus desesperadas pero peligrosas expresiones nazis y antisemitas tendrán una capilaridad insignificante .

Progresivamente la banda ancha nacional, popular y latinoamericana irá derribando la herramienta de dominación ideológica y cultural de los monopolios, sostén fundamental de su poder económico.