que venga el día

«...Y sentao junto al jogón / a esperar que venga el día / al cimarrón se prendía / hasta ponerse rechoncho / mientras su china dormía / tapadita con su poncho»

1/6/09

TECHINT, HISTORIA de PODER y DINERO




Techint es el principal grupo industrial de la Argentina, y pertenece a la familia Rocca. El abuelo Agostino (1895-1978), ingeniero oriundo de Milán, llegó al país en 1945. Estuvo obligado a dejar Italia a partir de la caída del gobierno fascista. Era una de las figuras centrales de la siderurgia italiana. En 1931 Benito Mussolini lo había nombrado al frente de la estatal Dálmine. Luego fue también director delegado del poderoso ente estatal Istituto per la Ricostruzione Industriale (IRI).

Tan pronto llegó a la Argentina fundó la “Compagnia Tecnica Internazionale”, que se hizo conocer como Techint, en Campana. De la mano de su amigo Torcuato Di Tella (de la familia propietaria de la empresa Siam y afín al gobierno de entonces, el peronismo), don Agostino logró un rápido crecimiento con importantes contratos con el Estado. El primero fue la construcción del gasoducto estatal Comodoro Rivadavia - Bahía Blanca. Le siguieron el complejo ferroviario Zárate - Brazo Largo, Petroquímica Moscón, y otros. Fue ganando licitaciones en Venezuela, Colombia, Ecuador, Chile y Arabia Saudita.

En 1954 inauguró Dálmine, la fábrica de tubos de acero sin costura que será uno de los pilares de la expansión del grupo empresarial, junto a las chapas galvanizadas y pintadas. Siderca es la usina eléctrica familiar.
Durante la dictadura, aprovechó la represión genocida de los militares para aumentar aún más su riqueza, formando parte de los siniestros “capitanes de la industria” protegidos por Martínez de Hoz y Cavallo, y luego por Alfonsín.

En los ´90, con las privatizaciones menemistas, Techint se apoderó de la siderúrgica estatal
Somisa, mordiendo también en otras estatales (como ENTEL, aunque luego abandonaron Telefónica).

En 1997 compró la siderúrgica estatal venezolana
Sidor. En 2000 pasó a dominar el mercado mundial de los tubos de acero, al fusionarse con su principal competidor, un grupo japonés. Sus empresas son proveedoras de tubos de las principales petroleras: Exxon Mobil, Chevron, Amoco y Shell, entre otras. Además de Argentina y Venezuela, es propietario de empresas siderúrgicas en México, Rumania e Italia. En el último año adquirió dos más, muy importantes, en Estados Unidos. Techint tiene una facturación anual aproximada a los 16 mil millones de dólares y cerca de 44.000 empleados en todo el mundo.



TODO PARA MÍ

¿Usted quiere que defina la filosofía empresarial del Grupo Rocca? Es muy sencillo, su única filosofía es la del "all for me”, dice la fuente, un hombre que ocupó altos cargos en varios proyectos, en el país, y en el exterior, dentro del grupo dominado por la familia Rocca. “Tienen aversión al riesgo –agrega–. Por eso utilizan una metodología que siempre se repite: las distintas empresas del grupo tienen un fuerte sector técnico, al que por lo general subestiman y maltratan. A los ingenieros, geólogos, geofísicos, por ejemplo, se les pide que estimen un proyecto y que calculen el costo, los riesgos y la ganancia. Cuando lo terminan, el sector comercial hace una nueva evaluación, pero esta vez inflando los costos y los riesgos, al tiempo que disminuyen el cálculo de las ganancias. Y así sucesivamente en cada nueva etapa, para que al final el negocio les reditúe el mil por ciento con cero riesgo”.

De esta filosofía se desprende también el reciente reclamo de la empresa a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para que intercediera ante la anunciada estatización en Venezuela de tres empresas del grupo: Tavsa (Tubos de Acero de Venezuela S.A.), Matesi (Materiales Siderúrgicos S.A.) y Comsigua (Complejo Siderúrgico de Guayana C.A.). Para defender esos intereses, Techint se posiciona como una empresa argentina –a la que el gobierno tiene la obligación de apoyar en su reclamo–, pero deja de lado esa supuesta identidad nacional cuando se trata del destino de los 400 millones de dólares cobrados como adelanto de la estatización de Sidor, los cuales no depositó en un banco argentino, ni tampoco invirtió en estas tierras, sino que se los llevó a Alemania.

Tampoco, pese a la proclamada argentinidad del grupo, se comporta mejor en sus negocios locales que en los que realiza en el exterior, sino todo lo contrario. La Argentina y América Latina parecen ser, para Techint, un coto de caza: “Techint se maneja de un modo especial con sus empresas con sede en los países sudamericanos. La empresa piensa que a pesar de tratarse de países de alto riesgo, si se manejan bien con los gobiernos de turno y logran alta capacidad de negociación y de lobby, les va a ir bien. Tienen una excelente metodología y poder de lobby para saber manejarse a nivel político y hacer su negocio rentable. Pero también creen que al hacer negocios en países en los que los gobernantes pueden hacer cualquier cosa, ellos tienen que cubrirse de todas las maneras posibles. Si un país actúa honestamente y le da a la compañía todas las facilidades, en Techint son tan especuladores que ya descuentan que ese país busca sacarle ventaja. Entonces ellos tratan de sacarla primero. Esa es la ideología del grupo para los negocios”, dice la fuente. Y agrega: “No ocurre lo mismo con las sedes de Techint en el primer mundo. Allí sus empresas funcionan en serio, con súper eficiencia, porque saben que no pueden trampear”.

Sobre el comportamiento del grupo en la Argentina, la fuente asegura que puede dar muchos ejemplos, pero se inclina por uno del área petrolera. “Hace aproximadamente 15 años compraron a YPF el yacimiento El Tordillo en la Cuenca del Golfo San Jorge, uno de los reservorios más grandes del país –relata–. Por entonces, los únicos datos existentes sobre las reservas del yacimiento eran los que tenía YPF: lo que producía el yacimiento (según esos datos) eran unos 2.500 metros cúbicos de petróleo por día. Esos eran los datos públicos pero, gracias a fuentes internas de YPF, Tecpetrol sabía que los números eran mucho mayores. Al adquirir el área, la empresa empezó a hacer una campaña de perforación más agresiva y llevó la producción a 4.500 metros cúbicos por día. Es decir que desde hace 15 años produce del doble de lo que pagó por el área, pero sin cumplir con los compromisos que se toman cuando se adquiere un área: perforar una determinada cantidad de pozos y explorar más allá de las reservas ya descubiertas. En este caso, Tecpetrol siguió explotando y extrayendo reservas ya descubiertas sin correr riesgos”. All for me… nada para vos.



3 comentarios:

  1. Dos años después de esta nota, Rocca se opone a que el Estado sea parte del directorio, tal como le corresponde por su parte de las acciones. Angurria y ambición sin límites, para seguir manteniendo el imperio Techint!

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    1. Acciones que les robo el ANSES a todos los argentinos... Esas acciones?

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  2. la Anses representa a todos los argentinos, y reparte en beneficio de todos, el anónimo está equivocado o miente a sabiendas.

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