que venga el día

«...Y sentao junto al jogón / a esperar que venga el día / al cimarrón se prendía / hasta ponerse rechoncho / mientras su china dormía / tapadita con su poncho»

19/6/14

BUITRES, LA CULPA ES DE MARTÍNEZ DE HOZ






El juez Thomas Griesa expresó su molestia porque la presidenta argentina calificó de “extorsión” la posición de la Justicia estadounidense a favor de los fondos buitre, durante el encuentro que mantuvo ayer en Nueva York de representantes argentinos y de los fondos litigantes. El magistrado habría señalado que lo manifestado por Cristina Fernández “no da confianza” en que el país vaya a asumir un compromiso de pago y luego cumplirlo. La desagradable circunstancia de quedar expuesto a la opinión descalificadora y a las decisiones de un magistrado funcional a los intereses especulativos más mezquinos del sistema financiero mundial, sólo es posible por la renuncia previa de Argentina a la soberanía legislativa y jurisdiccional sobre los bonos de deuda emitidos por el Estado nacional.

Esta renuncia tiene origen en la llamada “cláusula Martínez de Hoz”, por el nombre del ministro de Economía de la dictadura que, mediante la modificación del Código de Procedimientos Civil y Comercial, posibilitó que todos los contratos de la deuda externa argentina fueran sometidos a la ley y jurisdicción del estado de Nueva York. Esta norma sigue vigente desde entonces, y rige sobre todos los títulos defolteados en 2001. Si no existiera esa cláusula, el interés de los fondos buitre por comprarlos a precio basura se habría reducido al mínimo, quizás a cero.

“Hoy aparece ante nosotros una herencia del neoliberalismo”, había dicho Axel Kicillof el martes al referirse al fallo de la Corte a favor de los fondos buitre. Y, por cierto, la cesión de jurisdicción en favor de los tribunales estadounidenses es no sólo un valioso mal hereditario, sino que constituyó, y constituye, uno de los pilares del modelo neoliberal: es la herramienta para el sometimiento de un país a través de su deuda externa y de las sucesivas renegociaciones de vencimientos, que van moldeando su política económica, atando de pies y manos a sus ejecutores (presidente, ministros y responsables de organismos monetarios y financieros).

El fallo del juez Griesa favoreciendo el reclamo de los fondos buitre fue convalidado por la Corte de Apelaciones de Nueva York, primero, y la Corte Suprema de Estados Unidos, después. Pasada la perplejidad inicial por tamaña muestra de injusticia y aparente sinsentido, vale la pena repasar la lógica del modelo imperante (neoliberal, con predominio del capital financiero) para tratar de entenderlo. Antes que a una reestructuración de deuda exitosa, a lo que esta decisión judicial le apunta es a castigar al pecado original: el default de 2001. Y si éste es seguido de una reestructuración exitosa, peor, mayor razón para condenar al país que haya logrado superar ambas experiencias.

Argentina defendió, con buen criterio, el argumento de que un fallo en su contra perjudicaría al sistema financiero en su conjunto, porque anularía toda posibilidad de reestructuración de deuda futura de un país que cayera en cesación de pagos. Pero la lógica que sigue el fallo de la Justicia norteamericana es muy diferente: lo que se pretende anular es el paso previo, la alternativa del default, la cesación de pagos. El “castigo ejemplar” a Argentina busca demostrar que el camino de defoltear y reestructurar deuda es inútil, intransitable. Un sendero al fracaso.

El mensaje a países como Grecia, Portugal y otros deudores soberanos comprometidos es que el default es el camino al infierno, que el único camino de salida posible, el que se les permitirá, es seguir aplicando las políticas de ajuste impuestas por sus acreedores y los organismos financieros, para obtener las refinanciaciones que les permitirán seguir viviendo, aunque menos dignamente.

Los grupos financieros pretenden preservar la deuda externa de los países como herramienta de control. La Cámara de Apelaciones neoyorquina, al levantar la suspensión sobre la orden de embargos, volvió a cargar el arma con la que le apunta a Argentina, el país que intentó quebrar un pilar fundamental del modelo dominante.









1 comentario:

  1. Raul, habiendo podido rechazar la prorroga de la jurisdicción a New York, no tiene ningun sentido evidente culpar a Martinez de Hoz del asunto. Fue Nestor Kirchnner y no Martinez de Hoz quien avaló esto:

    Decreto 319/2004 Art. 8° — Autorízase la prórroga de jurisdicción a favor de los tribunales estaduales y federales ubicados en la ciudad de NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS DE AMERICA, y la renuncia a oponer la defensa de inmunidad soberana, incluida en la Carta de Contratación ("Engagement Letter") y su enmienda aprobadas por el Artículo 7° del presente decreto...

    Decreto 1735/2004 Art. 3º — Autorízase, conforme resulte pertinente, la prórroga de jurisdicción a favor de los tribunales estaduales y federales ubicados en la ciudad de NUEVA YORK —ESTADOS UNIDOS DE AMERICA—; los tribunales ubicados en la ciudad de LONDRES —REINO UNIDO DE GRAN BRETAÑA E IRLANDA DEL NORTE—, y los tribunales ubicados en la ciudad de TOKIO —JAPON —, y la renuncia a oponer la defensa de inmunidad soberana, exclusivamente, respecto de la jurisdicción que se prorrogue, según el "Suplemento de Prospecto (Prospectus Supplement)", los contratos que el MINISTERIO DE ECONOMIA Y PRODUCCION suscriba, en los términos y condiciones de las emisiones de instrumentos de deuda pública nacional en el marco del presente decreto.


    AMBOS DECRETOS, que nos pusieron en manos de Griesa, FUERON FIRMADOS POR NESTOR KIRCHNNER

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