que venga el día

«...Y sentao junto al jogón / a esperar que venga el día / al cimarrón se prendía / hasta ponerse rechoncho / mientras su china dormía / tapadita con su poncho»

16/2/10

CLARÍN OBSESIONADO



No voy a caer en la melancolía de los viejos diciendo que recuerdo a Clarín cuando fue un gran diario. En realidad, porque no creo que Clarín lo haya sido, al menos desde que el Grupo Magnetto reemplazó al Grupo Frigerio y que yo, como mi generación, comenzamos a leer este diario.

Clarín si, supo distinguirse en los métodos de las grandes empresas argentinas. Supo presionar a sus colegas más débiles hasta doblegarlos, atormentó a los avisadores con sus descuentos por exclusividad, impidió a sus trabajadores que formen comisiones internas. Pactó con todos los gobiernos prebendas que se les negaban a sus competidores.

Cuando me preguntan cuál es la ideología de Clarín mi respuesta es que la ideología de Clarín se define cada mañana cuando Héctor Magnetto recibe el saldo de las cuentas bancarias del Grupo.

Los redactores de Clarín se acostumbraban a ese tire y afloje con Magnetto. A veces se informaba mejor, otras se aceptaba que primen los intereses corporativas. Hoy ya no es así.

Clarín ya no informa ni desinforma. Hoy es un diario dedicado a ventilar sus obsesiones. Si uno es benevolente lo podemos comparar con los diarios partidarios que reflejan un mundo visto desde la paranoia de sus dirigentes. Todo es producto de una persecución.

Si el Congreso deroga la ley de medios de la dictadura es un ataque a Clarín. Si las Abuelas de Plaza de Mayo intentan encontrar a sus nietos secuestrados por la dictadura es una persecución a los hijos de la propietaria de Clarín. Cuando alguien intenta entender como fue que la dictadura cedió la propiedad de Papel Prensa a Clarín y sus socios mientras sus dueños estaban secuestrados en una cárcel clandestina es un ataque a la libre empresa.

¿Es necesario, además, que esas obsesiones incluyan el antisemitismo?

Varias veces he visto que en los blogs auspiciados por Clarín se me ataca. No a mi persona o mis actividades -de eso se ocupan los redactores del diario- pero en los blogs lo hacen por mi condición de judío.

Clarín ha transformado sus blogs en una secuela de Der Strummer o, su alter ego argentino, la revista Cabildo.

El sábado 13 de febrero, leo a un tal Eduardo Arrivillaga quien desde un blog de Clarín opina que "Timerman, sionista militante, no es la persona mas apta para apoyar un plan de Paz en Medio Oriente, único logro que podría exhibir la administración de Obama para las elecciones de medio termino en el campo internacional y para lo cual aspira a contar al menos con los mas importantes países latinoamericanos católicos pero ligados a Israel".

No se quién es Eduardo Arrivillaga. Si lo leí es porque publica en un medio del Grupo Clarín. Cuando googleo al colaborador de Clarín encuentro otras frases de igual tenor racista.

"...y finalmente -dato bastante sorprendente- Timerman revistaba como coronel ad honorem en la estructura de inteligencia de la Mossad, del Estado de Israel".


"Ese señor ,mi conocimiento del personaje es genuino, probablemente sea Héctor Timerman que combina esa magnifico trabalenguas de ser hebreo progresista en la Embajada Argentina en Washington , fogonea con una dialéctica exquisitamente bonapartista nuestra virtualizada guerra con la justicia iraní -un caso Botnia algo mas serio para darle tiempo a Obama y a la Unión Europea para sentar posiciones y negociar con Persia .Al tiempo el diplomático argentino opera como un excelente cuadro vocacional del Likhud israelí".

En fin, esto es Clarín hoy. Un grupo de periodistas que supo trabajar en otras redacciones junto a grandes periodistas -muchos de ellos asesinados por los socios de sus patrones actuales. Y sin embargo, porque a varios de ellos los conozco no puedo aceptar que, además, hayan caído en promotores el antisemitismo.

Como mi padre supo decirle a Claudio Escribano: "Ni los militares te piden tanto". Yo les digo a los periodistas de Clarín que ni Magnetto les pide tanto. Y si les pide deberían tener la dignidad de oponerse. No tengan miedo, no les va a pasar nada.


Héctor Timerman
Embajador de Argentina en Estados Unidos

2 comentarios:

  1. TENES EL LINK A ESA ENTRADA DE BLOG??
    GRACIAS!

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  2. que bueno que lo subiste. queria leerlo.
    gracias!!!
    abrazos

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